El accidente de la aeronave MCDONNELL DOUGLAS MD-82 (EC-HFP), operada por SPANAIR, que ocurrió el 20 de agosto de 2008, en el que fallecieron 154 personas y 18 más resultaron heridas, marcó un antes y un después en la historia de la investigación de los accidentes de aviación civil en España.
Yo lo viví como investigador en primera persona y pasé muchas horas haciendo mi trabajo en el lugar del accidente.
Se creó la Asociación de Afectados del Vuelo JK5022, que fue declarada de Utilidad Pública por el Ministerio del Interior el 5 de marzo de 2013 y desde entonces han luchado por conocer la verdad de lo que pasó, depurar responsabilidades y lograr que volar sea más seguro para todos los usuarios.
El nacimiento de la nueva Autoridad multimodal
En todos estos años han conseguido, con la ayuda de otros colectivos profesionales del sector del transporte, que España pase de tener un modelo de investigación de accidentes de transporte basado en tres organismos diferentes, para investigar accidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil, a un modelo multimodal, creando la Autoridad, a la que hoy quiero dar la bienvenida, mediante la ley 2/2024 y desarrollando su estatuto por el Real Decreto 141/2026.
El nuevo organismo comienza su andadura después de la publicación en el BOE el 8 de julio de 2026, del nombramiento de los miembros del Consejo que lo va a dirigir, a los que transmito sinceramente la enhorabuena y mis mejores deseos.
Otras tragedias que marcaron el camino
Durante este tiempo, ha habido otros accidentes muy relevantes en el que compatriotas nuestros fallecieron o resultaron heridos, como el de un tren ALVIA de RENFE que descarriló el 24 de julio de 2013 cerca de la estación de Santiago de Compostela, falleciendo 80 personas y quedando heridas 144, el fatal suceso del 24 de marzo de 2015, cuando el copiloto estrelló deliberadamente un avión de la compañía GERMANWINGS (D-AIPX) en los Alpes franceses, que fue otro episodio terrible en el que fallecieron 150 personas, del que tuve el inmenso honor de ser el representante acreditado de España en la investigación que se hizo posteriormente, sufriendo mucho viendo el dolor de las familias, con la impotencia de poder hacer muy poco por ellas.
El naufragio del barco Villa de Pitanxo el 15 de febrero de 2022 en aguas de Terranova (Canadá), con 21 fallecidos fue el más relevante en el ámbito marítimo y el reciente accidente ferroviario ocurrido en el término municipal de Adamuz (Córdoba), el pasado 18 de enero, cuando un tren de IRYO descarriló, colisionando posteriormente contra un tren ALVIA de RENFE, resultando 46 personas fallecidas y 152 heridas, que tiñó de nuevo de dolor nuestra nación.
Después de todos estos trágicos accidentes se crearon la Plataforma de Víctimas Alvia 04155 y la Asociación de Víctimas del Accidente del Tren Santiago 24-J, la Asociación de Afectados del Vuelo GWI9525 en los Alpes, que también fue declarada de Utilidad Pública el 15 de abril de 2019, la Plataforma de Víctimas del Accidente de Santiago de Compostela, un Colectivo de familiares de las víctimas del barco Villa de Pitanxo y muy recientemente la Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz.
El dolor de las familias y una realidad silenciosa
En todos los accidentes, los familiares de las víctimas coinciden en decir que la Administración no alcanza a explicarles con sencillez y rigor, qué es lo que sucedió realmente en cada caso para haber perdido a sus seres queridos.
Hay otra realidad silenciosa que solamente sabemos los que llevamos muchos años trabajando en la investigación de accidentes. Me refiero a la sangría lenta y terrible de personas que han fallecido en accidentes de los distintos modos de transporte a lo largo de los años, cuyos familiares también sufren la misma la angustia que supone que nunca lleguen a entender por qué ocurrió el accidente en el que perdieron a su familiar y que tengan dudas sobre si realmente la investigación la han llevado a cabo profesionales íntegros y honestos y si estos han trabajado con independencia y medios técnicos adecuados para esclarecer las causas y prevenir sucesos similares.
Los investigadores de la CIAIAC hemos sufrido con impotencia los duelos de estos familiares, sin poder hacer nada, porque la dirección del organismo casi nunca nos ha dejado explicarles directamente cómo es nuestra investigación real, de manera que pudieran entenderla. Eso no hubiera servido para mitigar su dolor, pero sí para saber que hay funcionarios que hacen bien su trabajo y a los que sí les importa la muerte de sus conciudadanos y ponen su empeño cada día en intentar que viajar sea más seguro.
Al dar la bienvenida a los miembros del Consejo de la nueva Autoridad quiero asegurarles que los que trabajamos en mejorar la seguridad vamos a seguir dando lo mejor de nosotros, como hemos venido haciendo hasta ahora.
no va a ser suficiente si el nuevo Consejo no inicia el camino abriendo las ventanas de par en par, para que los vientos del pasado abandonen lo que queda de la ya casi desaparecida CIAIAC
Los investigadores de la CIAIAC, sin apoyo desde 2010
Los investigadores de la CIAIAC sentimos que no hemos contado con el apoyo de los distintos plenarios que ha habido desde 2010, cuando se publicó el Real Decreto 629/2010 que cambiaba la forma de elegir a los miembros del Pleno.
Los que llevamos mucho tiempo en este oficio, recordamos a los plenarios que había antes de 2010, porque respetaban y entendían nuestro trabajo. Algunos de ellos, en tiempos pretéritos, cuando en la CIAIAC casi no había investigadores, habían realizado labores de investigación en calidad de expertos.
En 2012 se nombró a un secretario, que decidía que sucesos se investigaban y a adjudicaba las investigaciones a uno de nosotros. Pasado un tiempo, cada investigador ponía el borrador del informe en una carpeta, el Pleno hacía los cambios que consideraba, casi siempre eliminado todo lo que tuviera que ver con el factor humano, sistémico u organizacional y al final, después de enviarlo a comentarios y que el investigador sufriera la humillación que no merecía, por los comentarios recibidos de un informe que no era el suyo, se publicaba el informe final, que pocas veces ahondaba en las causas reales de los accidentes.
Y año tras año, el prestigio de la CIAIAC ha alcanzado sus cotas más bajas, minando día a día la moral de los investigadores. Los que seguimos aún en la CIAIAC es porque amamos nuestro trabajo, pero nos han ido dando muchos argumentos para abandonar. Los Plenarios pensarán lo contrario, pero somos los investigadores los que tratamos directamente con las personas y organizaciones involucradas en una investigación y eso es lo que nos transmiten.
Abrir las ventanas de par en par
El que haya un nueva Autoridad con autonomía financiera alimenta la esperanza de poder realizar las investigaciones con los medios técnicos necesarios y una buena organización, pero eso no va a ser suficiente si el nuevo Consejo no inicia el camino abriendo las ventanas de par en par, para que los vientos del pasado abandonen lo que queda de la ya casi desaparecida CIAIAC.
De nada servirá el cese del Pleno por ley, si no cesan al completo, porque durante casi 14 años hemos ido perdiendo lo poco que se había logrado anteriormente en cuanto a organización, medios técnicos y recursos, además del prestigio y reconocimiento a nuestra labor en el ámbito aeronáutico.
Los investigadores de la CIAIAC pensamos que lo más beneficioso para la nueva autoridad es que sea otra persona distinta de nuestra organización, con experiencia y conocimientos reales en investigación, quien asuma desde el primer día la dirección técnica de la investigación de accidentes de aviación y con ello el reto que supone recuperar el prestigio perdido.
Un llamamiento a la colaboración
Animo a la Asociación de Afectados del Vuelo JK5022 y a todos los colectivos, que han luchado junto a ellos durante tantos años para que esta nueva autoridad sea una realidad, a que nos ayuden y les pido también que apoyen al Presidente y a los Consejeros y les den tiempo suficiente para que entiendan nuestro trabajo, establezcan un plan y emprendamos un camino hacia la excelencia.
Solamente dos consejeros vienen del ámbito de la investigación. Por eso necesitan tiempo y los investigadores vamos a ayudarles y a entregarnos al máximo. Eso es lo que yo siento y lo que me transmiten mis compañeros. Deseamos que los demás actores del sector del transporte nos ayuden.
En memoria de las víctimas
Quiero terminar recordando a todas las personas que han sido víctimas de cualquier tipo de accidente en alguno de los medios de transporte.
Más de una vez me ha tocado estar en un escenario cuando todavía estaban allí sus cuerpos, mientras que sus almas volaban libres.
Muchas veces solo, sin ni siquiera un compañero que me ayudara, pero siempre con la mirada cómplice de algún guardia civil o un policía de cualquier otro Cuerpo de las FSE, que son los que siempre están ahí.
Y en esos momentos, miraba a mi alrededor triste y desolado, mientras hacía mí trabajo y rezaba en silencio por ellos y por sus familiares. D.E.P.
Francisco Javier Hernández Sanz
Investigador – Jefe del laboratorio técnico. Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil







De nada servirá el cese del Pleno por ley, si no cesan al completo…
¿Pero a quién hay que cesar? El Pleno ya está cesado, ¿a quién más?