Aviación Digital, Sp.- El fabricante europeo cerró el tercer trimestre con un ritmo de entregas mejor del que esperaba el mercado, pero con un desafío evidente: tendrá que firmar un cuarto trimestre récord para cumplir su previsión anual.
Airbus entregó alrededor de 72 aviones comerciales en septiembre. La cifra queda a un avión de las 73 unidades que la compañía entregó en septiembre de 2025 y supera las estimaciones de los analistas, que se movían en la parte media-alta de los 60. Un trimestre que cierra mejor de lo previsto, pero con retrasos acumulados
El consejero delegado de Airbus Commercial, Lars Wagner, se mostró confiado en alcanzar el objetivo completo del año, que Airbus sitúa en torno a 870 aviones y que de manera informal define como una horquilla de 850 a 890. Para lograrlo, la compañía necesitará un cuarto trimestre de entregas récord, ya veremos.
Las inspecciones del A330 y la cola horizontal
El otro frente abierto es el de calidad. Airbus ha recomendado a las aerolíneas inspeccionar los A330 entregados entre enero de 2021 y julio de 2026, unos 160 aparatos, de los cuales 15 son variantes militares. El motivo es la aparición de objetos sueltos en el estabilizador horizontal de cola. Según la información disponible, todos los aviones de la producción actual ya han sido revisados y se consideran listos para entrega, de modo que el problema afecta sobre todo a la flota en servicio y no al flujo de salida de fábrica.
Este episodio se suma al fallo de calidad que ya obligó a ralentizar las entregas del A330neo a comienzos de septiembre y al reciente reconocimiento del defecto de recubrimiento en unos 500 A321neo, que la compañía calificó como una cuestión «de calidad, no de seguridad». Airbus ha reconocido además retrasos en el sistema, incluido el efecto del último contratiempo industrial con piezas del A321neo.
Cadena de suministro: motores y piezas, el cuello de botella
Las fuentes consultadas coinciden en señalar que la escasez de motores y de otros componentes sigue condicionando la producción. No se ha detallado qué programas están más afectados, y conviene subrayar que no existe, por ahora, un desglose oficial por modelo de las unidades entregadas en septiembre. Ese detalle llegará con el boletín del 8 de octubre, que permitirá además contrastar la cifra de 72 y calcular el acumulado del año.
Qué significa para el sector
Para las aerolíneas, cada entrega que se retrasa es capacidad que no llega a tiempo para la temporada de invierno y para las operaciones del próximo verano. Para Airbus, el objetivo de 870 aviones es también una señal ante inversores y clientes de que la recuperación industrial avanza, aunque el margen de error es estrecho. La comparación con Boeing, que entregó 51 aviones en agosto según los datos publicados en septiembre, seguirá siendo uno de los indicadores más observados cuando ambos fabricantes publiquen sus cifras del tercer trimestre.
En resumen, septiembre deja un balance razonable pero no concluyente: ritmo sostenido, cifras provisionales y un cuarto trimestre que se perfila decisivo. Habrá que esperar a los datos oficiales para confirmar si Airbus llega a diciembre con el impulso necesario.






