Aviación Digital, Sp.- La privatización de la aerolínea de bandera lusa entra en su recta final: el 30 de septiembre de 2026 se cerró el plazo para las propuestas definitivas de los dos grupos que compiten por el control industrial de una compañía con conexiones estratégicas con África y Sudamérica.
El grupo franco-neerlandés Air France-KLM y el alemán Lufthansa Group entregaron el 30 de septiembre sus propuestas finales, mejoradas respecto a las ofertas presentadas en fases anteriores del proceso, por una participación en TAP Air Portugal. La información fue difundida por varios medios entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre.
Qué se vende y cómo se decidirá
Según la información publicada, el Estado ofrece un 44,9 % del capital a un socio estratégico, y reserva un 5 % para los trabajadores. Si ese porcentaje de empleados no se adquiere, puede pasar al comprador, de modo que la participación final podría alcanzar el 49,9 %. Las fuentes consultadas mencionan ambas cifras (44,9 % y 49,9 %), que responden a esa mecánica, y señalan que Portugal conservaría inicialmente la mayoría del capital.
El proceso está gestionado por Parpública, la sociedad pública que elaborará un informe de evaluación para los responsables de Finanzas y de Transporte Aéreo. A continuación, el Gobierno tomará su decisión, que el ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, situó «hacia mediados de octubre». Después serán necesarios la aprobación del Consejo de Ministros y las autorizaciones de las autoridades de competencia.
Los argumentos de cada candidato
El consejero delegado de Air France-KLM, Ben Smith, publicó una carta abierta en la que afirma querer convertir Lisboa en el «hub» del grupo en el sur de Europa, y defendió que su oferta es «el mejor camino hacia un futuro sólido» para TAP, con compromiso de crear empleo y valor en Portugal, proteger la identidad y la marca portuguesas y reforzar la conectividad transatlántica, incluida la red entre Europa y Brasil.
Lufthansa, por su parte, ha presentado una oferta revisada que subraya su compromiso a largo plazo y su experiencia en la integración de aerolíneas como SWISS, Austrian Airlines, Brussels Airlines e ITA Airways. Ninguno de los dos grupos ha hecho públicos los detalles financieros completos de sus propuestas, por lo que no es posible comparar importes.
Criterios del Gobierno: más allá del precio
El Ejecutivo portugués ha indicado que valorará no solo el precio, sino los planes industriales con inversiones suficientes, las garantías laborales y el refuerzo de la conectividad con los aeropuertos continentales, las Azores, Madeira y los países de lengua portuguesa. Ese último punto es especialmente sensible para Lisboa, por el papel de TAP como vínculo con las regiones insulares y con la diáspora.
Una aerolínea en buena forma
TAP llega a la venta con unos resultados favorables: en 2025 transportó 16,7 millones de pasajeros, registró ingresos de explotación récord de 4.313 millones de euros y obtuvo un beneficio de 4,1 millones, según los datos publicados. La compañía fue nacionalizada durante la pandemia de COVID-19.
El resultado interesa también a España y al resto de Europa: la entrada de uno de los dos grandes grupos reordenaría el mapa de alianzas entre SkyTeam, a la que pertenece Air France-KLM, y Star Alliance, a la que pertenece Lufthansa, en el eje atlántico y en la península ibérica. Habrá que esperar a la decisión del Gobierno y a las autorizaciones de competencia antes de saber cómo cambiará el equilibrio.






