Las expectativas de Boeing de lograr un nuevo contrato multimillonario en China se han enfriado.
Después de meses en los que llegaron a manejarse cifras de 500, 700 e incluso 750 aviones, el escenario que se abre ahora para el fabricante estadounidense es bastante más modesto: asegurar el acuerdo anunciado en mayo y evitar que termine reducido.
La situación resulta especialmente importante porque China continúa siendo uno de los grandes mercados pendientes para Boeing.
La compañía necesita recuperar terreno después de años de dificultades comerciales, mientras Airbus ha reforzado su presencia y el fabricante chino COMAC intenta aumentar progresivamente su capacidad.
El objetivo inmediato de Boeing son los 200 aviones
El punto de partida está en el compromiso anunciado en mayo para la adquisición de hasta 200 aeronaves Boeing. Sin embargo, meses después, una parte importante del acuerdo todavía se encuentra en proceso de formalización.
Los últimos datos conocidos indican que alrededor de 140 aviones se encuentran en una fase avanzada, mientras otros diez estarían en proceso de documentación. El acuerdo supondría el primer gran pedido chino para Boeing en cerca de una década.
Es decir, más que anunciar inmediatamente cientos de unidades adicionales, Boeing tiene ante sí el reto de consolidar el contrato existente.
La operación tampoco está exenta de obstáculos. Entre las cuestiones que han condicionado las negociaciones aparecen el suministro de motores y repuestos, además de las garantías relacionadas con el mantenimiento y el soporte técnico.
Para una aerolínea, comprar un avión implica asegurar durante décadas toda una cadena de piezas, asistencia y servicios.
El propio consejero delegado de Boeing, Kelly Ortberg, ha moderado las expectativas respecto a posibles anuncios adicionales y ha señalado que serán las propias aerolíneas las que comuniquen nuevos pedidos cuando corresponda.
De hablar de hasta 750 aviones a intentar asegurar el acuerdo actual
El contraste con las cifras manejadas meses atrás es considerable. Donald Trump llegó a mencionar la posibilidad de que las compras chinas alcanzasen 750 aeronaves, mientras otras estimaciones situaban una eventual ampliación en varios centenares de unidades.
Por ahora, esas cifras están lejos de materializarse.
Además, la aviación comercial es solo una pieza dentro de una relación económica mucho más compleja entre Washington y Pekín.
Las conversaciones bilaterales recientes han abordado cuestiones como aranceles, inteligencia artificial, tierras raras y controles comerciales. De hecho, en los contactos previos a la cumbre no se produjeron avances relevantes sobre nuevas compras de aviones.
Para Boeing existe además un antecedente difícil de ignorar. Su último gran acuerdo con China se remonta a 2017, cuando se anunció la compra de 300 aeronaves valoradas en más de 37.000 millones de dólares a precios de catálogo.
Desde entonces, el fabricante estadounidense ha atravesado años complicados en este mercado, coincidiendo con las tensiones comerciales entre las dos mayores economías mundiales y con los problemas sufridos por el programa 737 MAX.
China es demasiado grande como para renunciar a ella
Aunque el nuevo super pedido no llegue a corto plazo, recuperar posiciones en China sigue siendo estratégico para Boeing.
Las dimensiones del mercado explican por qué. Las previsiones del fabricante apuntan a que la flota comercial mundial superará los 50.000 aviones en 2045 y que durante las próximas dos décadas serán necesarias cerca de 44.000 nuevas aeronaves.
Los mercados emergentes y en transición, entre ellos China, concentrarán aproximadamente el 55% de las entregas.
Boeing calculaba recientemente que el país necesitaría alrededor de 9.000 nuevos aviones en veinte años y que su flota prácticamente se duplicaría, acercándose a las 9.800 aeronaves.
Una parte considerable corresponderá a aviones de pasillo único, precisamente el segmento en el que compite el 737 MAX. También está en juego el negocio posterior a la venta. Boeing estima que China generará unos 875.000 millones de dólares en servicios y soporte de aviación hasta 2045, además de necesitar aproximadamente






