Boeing afronta un nuevo obstáculo en el desarrollo del 777X. La posibilidad de una huelga de 17.000 ingenieros y técnicos amenaza con interrumpir el proceso de certificación del avión, cuya entrada en servicio está prevista para 2027, siete años después de la fecha inicialmente anunciada.
El conflicto laboral llega en un momento especialmente delicado para el fabricante estadounidense, que todavía debe completar diferentes pruebas y obtener las autorizaciones necesarias antes de entregar sus primeros aparatos a las aerolíneas.
Los contratos de 17.000 trabajadores vencen el 6 de octubre
El origen de la disputa se encuentra en las negociaciones entre Boeing y la Sociedad de Empleados Profesionales de Ingeniería Aeroespacial (SPEEA), organización sindical que representa a los trabajadores afectados.
Los contratos actuales expiran el próximo 6 de octubre. En agosto, el sindicato rechazó una propuesta salarial y el 88% de sus miembros votó a favor de recurrir a la huelga.
Posteriormente, Boeing presentó una nueva oferta que contempla un incremento salarial del 10% a partir del 16 de octubre, además de otras mejoras laborales.
La propia SPEEA ha recomendado aceptar las nuevas condiciones, aunque el acuerdo todavía debe superar el correspondiente proceso de ratificación.
El consejero delegado de Boeing, Kelly Ortberg, ha advertido de las consecuencias que tendría una interrupción del trabajo. Según explicó, una huelga supondría prácticamente detener la certificación del 777X hasta que los ingenieros regresaran a sus puestos.
El Boeing 777X acumula siete años de retrasos
El programa 777X nació con el objetivo de renovar la oferta de aviones de fuselaje ancho de Boeing, especialmente en las rutas internacionales de largo recorrido.
Su estreno comercial estaba inicialmente programado para 2020. Sin embargo, las dificultades técnicas, los problemas de calidad y las interrupciones derivadas de la pandemia han desplazado las primeras entregas hasta 2027.
A estas complicaciones se añade otro contratiempo relacionado con la autorización ETOPS, necesaria para operar determinadas rutas alejadas de aeropuertos alternativos.
Ortberg ha señalado que existe un problema de sellado en una zona intermedia del motor que está afectando al calendario previsto.
Una paralización de los trabajos de ingeniería introduciría una dificultad adicional en un programa que todavía necesita completar su certificación.
Emirates concentra 235 pedidos del Boeing 777-9
Pese a los retrasos, el fabricante mantiene una importante cartera comercial para su nueva familia de aeronaves.
La variante Boeing 777-9 acumula aproximadamente 560 pedidos firmes, además de una unidad destinada a la aviación ejecutiva bajo la denominación BBJ 777-9.
Emirates encabeza la lista de clientes con 235 aparatos encargados. Le siguen Qatar Airways, con 90 unidades; Korean Air, con 40, y Cathay Pacific, con 35.
La aerolínea de Dubái también figura como único cliente con pedidos firmes del 777-8 de pasajeros, con 35 unidades.
Por su parte, la versión de carga 777-8F reúne 89 pedidos, de los cuales 34 corresponden a Qatar Airways.
Cualquier nuevo aplazamiento de la certificación podría alterar los calendarios de entrega previstos para estas compañías.
La producción del Boeing 737 MAX también podría verse afectada
Las consecuencias de una huelga podrían extenderse más allá del 777X y alcanzar las instalaciones vinculadas al Boeing 737 MAX.
El fabricante ha trabajado durante los últimos meses para recuperar su capacidad industrial después de las restricciones impuestas tras el incidente del panel de puerta de un avión de Alaska Airlines en enero de 2024.
La producción autorizada del 737 MAX ha pasado progresivamente de 38 a 42 y, posteriormente, a 47 aeronaves mensuales.
Una interrupción de las actividades de ingeniería podría complicar este proceso de recuperación y añadir presión sobre los programas comerciales de Boeing.






