Aviación Digital, Sp.- Un reportaje publicado el 22 de agosto de 2026 pone el foco en la contribución de los helicópteros militares Cougar a la campaña contra incendios forestales que atraviesa España este verano, con el fuego de Pinofranqueado como uno de los frentes más recientes atendidos por esta unidad.
Un batallón con doble capacidad, ligera y media
El Batallón de Helicópteros de Emergencias II (BHELEME II), con indicativo radio «Turia», es una unidad del Ejército de Tierra encuadrada operativamente bajo mando de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el organismo de las Fuerzas Armadas españolas especializado en la respuesta ante catástrofes, emergencias y grandes incendios. La unidad se estructura en dos subgrupos: el Subgrupo de Helicópteros Medios, con base en el acuartelamiento «Jaime I» de Bétera (Valencia), dotado de tres helicópteros Cougar AS-532AL, y el Subgrupo de Helicópteros Ligeros, con base «Coronel Maté» en Colmenar Viejo (Madrid), equipado con cuatro EC-135 T2+.
Prestaciones del Cougar para la extinción
El Cougar AS-532AL, variante militar del Eurocopter, hoy Airbus Helicopters, AS332 Super Puma, alcanza una velocidad máxima de 222 km/h, cuenta con un alcance de 1.100 kilómetros y un peso máximo al despegue de 9.000 kilogramos. Cada aeronave opera con tres tripulantes fijos más el personal necesario según la misión, y está equipada con torreta de visión infrarroja (FLIR), grúa de rescate y equipos de flotación, además de un esquema de pintura en naranja reflectante que facilita su identificación aérea durante las operaciones de emergencia. Para las labores de extinción, los Cougar emplean helibaldes (Bambi Bucket) con capacidad de entre 2.000 y 2.500 litros de agua por descarga.
Apoyo al incendio de Pinofranqueado
Los tres Cougar operativos del subgrupo medio del BHELEME II han participado en las labores de extinción del incendio forestal declarado en el término de Pinofranqueado, en la provincia de Cáceres, uno de los frentes que ha requerido el despliegue de medios aéreos militares durante la campaña de incendios de agosto de 2026 en España, un verano que ha exigido un uso intensivo de los recursos aéreos de extinción, tanto civiles como militares, en distintos puntos del país.
Un modelo de apoyo militar consolidado
La intervención de unidades como el BHELEME II ejemplifica el modelo de cooperación entre el Ejército de Tierra y la UME en la respuesta a emergencias medioambientales, en el que los medios aéreos militares refuerzan a los dispositivos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y de las comunidades autónomas durante los picos de actividad de la campaña estival. La disponibilidad de aeronaves con capacidad de rescate y transporte, además de extinción, aporta una capacidad combinada que resulta especialmente valiosa en incendios de difícil acceso.






