Aviación Digital, Sp.- En el marco del II Foro Desafíos de la Defensa: Cara a cara con la industria, organizado por El Confidencial en Córdoba, se celebró un debate crucial sobre los retos estratégicos que enfrenta Europa en materia de defensa.
Moderado por el periodista del Confidencial, José luis Losa, el panel contó con la participación de exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y ex-Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Félix Sanz Roldán, Esteban González Pons, vicepresidente del Parlamento Europeo, y José Luis Gilpérez, CEO de Telefónica Ingeniería de Seguridad.
El foro tuvo lugar en un momento de máxima relevancia: apenas unas horas antes, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció en el Congreso que España cumplirá con el compromiso del 2% del PIB en defensa, aunque sin tocar partidas sociales, lo que abrió un intenso debate político. En este contexto, los ponentes abordaron el desafío de la defensa desde tres perspectivas fundamentales: militar, política y empresarial.
Félix Sanz Roldán: «Lo primero es la voluntad política»
Sanz Roldán abrió el debate con un diagnóstico claro: la defensa europea sigue siendo una asignatura pendiente. Recordó que el Tratado de Maastricht de 1991 ya preveía una política exterior y de seguridad común que derivaría en una defensa colectiva, pero, más de tres décadas después, «eso no está en los tratados». «Lo primero que tenemos que tener es voluntad política de hacerlo«, afirmó, subrayando que la falta de una decisión explícita ha impedido avances significativos.

El exdirector del CNI abogó por un enfoque estructurado: primero, definir el propósito de una defensa común; luego, diseñar el instrumento adecuado; y finalmente, dotarlo de capacidades.
«No podemos ser algo en la historia si no tenemos un instrumento que genere disuasión«, advirtió, insistiendo en que Europa necesita esta herramienta no solo por amenazas externas, como la guerra en Ucrania, sino por su propia seguridad intrínseca.
«Estamos suficientemente entrenados para que este proceso pueda desarrollarse desde el momento en que alguien nos diga: empiecen«, concluyó, apuntando a la urgencia de una acción política decidida.
Esteban González Pons: «Europa debe asumir su propia defensa»
González Pons, desde su posición en el Parlamento Europeo, empleó una metáfora para ilustrar la dependencia histórica de Europa: un edificio donde el vecino más rico, Estados Unidos, ha pagado la seguridad durante décadas. «Hemos vivido muy cómodos«, reconoció, pero «el mundo ha cambiado» y ahora Europa debe asumir su propia defensa.

Criticó la actitud del gobierno español, especialmente las declaraciones de Sánchez sobre el 2% del PIB: «Ha dicho cosas que no son verdad«, afirmó, desmintiendo que Bruselas vaya a financiar el rearme con subvenciones como ocurrió con el COVID. «El plan Rearme es dinero nacional; son los estados los que se endeudan«, explicó.
El eurodiputado alertó de que, si España no invierte como otros países, su industria de defensa quedará rezagada frente a competidores como Francia, Italia o Alemania. Además, cuestionó el reciente Libro Blanco de la Defensa Europea por no abordar suficientemente amenazas como la guerra híbrida o el flanco sur, y por su horizonte temporal limitado a cinco años. «La disuasión es la clave de la seguridad«, sentenció, reclamando seriedad política y transparencia con los ciudadanos sobre los costes reales de la defensa.
José Luis Gilpérez: «La tecnología es el futuro de la defensa»
Desde el ámbito empresarial, Gilpérez destacó el papel transformador de la tecnología en la defensa moderna. «No me imagino la guerra en un escenario napoleónico, sino en uno mucho más tecnológico«, afirmó, poniendo el foco en la hiperconectividad, el 5G y la inteligencia artificial. Subrayó la importancia de la escala en el sector de telecomunicaciones: «El tamaño importa«, dijo, abogando por la consolidación de empresas europeas para competir globalmente.

El CEO de Telefónica Ingeniería de Seguridad enfatizó el potencial de las tecnologías de uso dual, que, nacidas en el ámbito civil, pueden adaptarse a fines militares. «Si nos creemos la innovación y las tecnologías de uso dual, podemos ser de gran utilidad«, afirmó, instando a una colaboración más estrecha entre el sector privado y las Fuerzas Armadas.
Un diagnóstico urgente para Europa y España
El debate reflejó un consenso sobre la necesidad de actuar con rapidez. Sanz Roldán llamó a superar la retórica y pasar a la acción, González Pons exigió madurez política y Gilpérez urgió a aprovechar la innovación tecnológica. En un contexto donde la OTAN podría elevar su compromiso de gasto al 3,5% del PIB, los ponentes coincidieron en que Europa no puede seguir dependiendo de EE.UU. ni postergando decisiones.
Para España, el foro dejó un mensaje claro: el país debe abandonar su histórica reticencia a invertir en defensa y asumir un papel activo en la seguridad europea. Como señaló González Pons, «si no nos creemos la amenaza, no tiene sentido que no actuemos con seriedad«.






