España acaba de proclamarse campeona del Mundial de Fútbol 2026, pero el torneo no ha servido para cumplir uno de los grandes objetivos de cualquier país anfitrión: impulsar el turismo. Estados Unidos, principal organizador junto a México y Canadá, continúa registrando una caída en la llegada de visitantes internacionales, incluso en pleno campeonato.
Los grandes eventos deportivos suelen convertirse en un escaparate mundial capaz de atraer millones de viajeros y mejorar la imagen del destino. Sin embargo, los últimos datos reflejan que ese efecto positivo apenas se ha dejado sentir en México y especialmente en Estados Unidos, donde el descenso del turismo internacional continúa mes tras mes.
El Mundial no logra revertir la tendencia
Las cifras de la Oficina Nacional de Turismo de Estados Unidos muestran que durante junio, coincidiendo con el desarrollo del Mundial, el número de turistas internacionales —sin contar México y Canadá— descendió un 3,4% respecto al mismo mes del año anterior.
En el acumulado del ejercicio, el retroceso ronda el 2%, prolongando una dinámica negativa que ya suma nueve meses consecutivos.
No obstante, los datos esconden importantes diferencias según la nacionalidad de los viajeros. Los países cuyas selecciones participaron en el campeonato incrementaron notablemente sus desplazamientos hacia Estados Unidos, mientras que muchos otros mercados redujeron de forma significativa sus visitas.
Así, la llegada de ciudadanos ecuatorianos aumentó un 55%, la de colombianos un 21% y la de británicos un 17%. En cambio, los viajeros franceses disminuyeron un 15%, los alemanes un 19,8% y los surcoreanos un 31%.
Un problema que comenzó antes del campeonato
La pérdida de visitantes no es un fenómeno reciente. Los datos completos de 2025 ya confirmaban que Estados Unidos sufrió su primer descenso interanual real de turismo internacional desde el final de la pandemia.
Durante ese ejercicio llegaron aproximadamente cuatro millones menos de visitantes extranjeros que en 2024, mientras el gasto turístico se redujo en más de 8.000 millones de dólares.
Incluso diversos análisis sitúan ese descenso como el más acusado desde la crisis financiera internacional de 2008, dejando al margen el desplome excepcional provocado por la covid-19.
La imagen internacional pesa cada vez más
Diversos expertos consideran que la evolución no responde únicamente a factores económicos o al precio de los viajes, sino también al deterioro de la percepción internacional del país.
Juliette Kayyem, directora académica del Proyecto de Seguridad Nacional de la Escuela Kennedy de Harvard, resume ese cambio de imagen asegurando que «solíamos ser un país que otros deseaban emular. Esa narrativa ya no existe«.
La especialista sostiene que el llamado poder blando estadounidense se está debilitando debido a la imagen que reciben millones de personas desde el extranjero.
«Si hoy en día eres extranjero, lo que percibes de Estados Unidos es un gobierno disfuncional, redadas de ICE, estadounidenses muertos y delincuencia por doquier«, explica.
Kayyem también advierte de las consecuencias futuras de esa pérdida de atractivo internacional.
«El daño a largo plazo radica en que el mundo no conocerá a Estados Unidos… la narrativa actual sobre Estados Unidos lo presenta, en el mejor de los casos, como un país que no merece respeto y, en el peor, como una democracia que se tambalea».
Obstáculos adicionales para atraer viajeros
A esa percepción se suman nuevas incertidumbres para quienes planean visitar el país.
Entre ellas figura la propuesta de implantar una tasa de integridad de visados de 250 dólares, el aumento del precio del combustible aéreo derivado de los conflictos internacionales o la reducción de financiación destinada a Brand USA, el organismo encargado de promocionar el turismo estadounidense en el extranjero.
Precisamente, Brand USA ha puesto en marcha una campaña para transmitir confianza a los viajeros y aclarar algunas informaciones que han generado dudas. Entre ellas, recuerda que la citada tasa sobre los visados todavía no está en vigor y que tampoco se aplica actualmente la propuesta de solicitar cinco años de historial de redes sociales a determinados visitantes.
Un impacto económico de miles de millones
Aunque quienes viajaron a Estados Unidos durante 2025 realizaron un mayor gasto medio por persona, la fuerte reducción del número de turistas provocó una caída global de aproximadamente 8.400 millones de dólares en el consumo turístico.
Algunas estimaciones elevan incluso esa diferencia hasta unos 25.000 millones de dólares respecto a las previsiones iniciales que manejaba el sector antes de comenzar el ejercicio.
Lo más llamativo es que esta evolución contrasta con la tendencia mundial. Mientras el turismo internacional siguió creciendo durante 2025 con alrededor de 80 millones de viajeros adicionales en todo el planeta, buena parte de ellos eligió otros destinos distintos a Estados Unidos.
Canadá lidera el descenso de visitantes
Uno de los mercados que más ha influido en esta evolución ha sido Canadá. La caída de viajeros procedentes del país vecino representa una parte muy importante del descenso total registrado durante el último año.
También disminuyeron las llegadas desde Alemania, Francia, India, Australia, Chile o China.
En sentido contrario, México fue una de las pocas excepciones positivas, aportando cerca de un millón de visitantes más que el año anterior.
¿Qué puede estar ocurriendo? Los detractores de Trump creen que los movimientos y declaraciones del Presidente tienen también algo que ver en esta caída de llegadas y en la percepción de EEUU por parte de los viajeros.






