Aviación Digital, Sp.- El 28 de octubre de 2026, Saab anunció que, junto a General Atomics Aeronautical Systems (GA-ASI), ha probado en vuelo la capacidad de alerta temprana aérea (AEW, por sus siglas en inglés) de su radar LoyalEye montado en un sistema de aeronave pilotada remotamente MQ-9B, en una demostración con observadores en tiempo real.
La prueba, según la nota de prensa de Saab, validó la capacidad del sistema integrado para detectar, seguir y clasificar objetivos aéreos desde una plataforma no tripulada. Se celebró en las instalaciones de operaciones de vuelo Desert Horizon de GA-ASI, en el sur de California, y formó parte de un programa de evaluación que arrancó con el primer vuelo del sistema en mayo de 2026 (el 19 de mayo, según el resumen sectorial consultado).
Qué es la alerta temprana no tripulada
La alerta temprana y control aéreos (AEW&C, por sus siglas en inglés) se ha apoyado tradicionalmente en grandes aviones tripulados que llevan un radar de largo alcance y una dotación de operadores. La propuesta de Saab y GA-ASI es otra: montar un radar de alerta temprana en un MQ-9B, una aeronave no tripulada de gran autonomía, para extender la vigilancia sin exponer a tripulación y con mayor persistencia sobre grandes áreas.
Saab sostiene que LoyalEye puede operar de forma independiente o junto a plataformas AEW&C tripuladas, y lo presenta como un complemento a las soluciones existentes más que como un sustituto. Entre las situaciones donde ve valor cita las de gran extensión geográfica, en las que cuentan la resistencia en vuelo, el alcance y la reducción de la exposición de la tripulación.
Lo que dicen las compañías y lo que no dicen
Carl-Johan Bergholm, responsable del área de negocio de Vigilancia de Saab, calificó la prueba de hito importante para la alerta temprana no tripulada y recordó que LoyalEye está concebido para complementar las soluciones AEW&C existentes aportando flexibilidad y persistencia. David R. Alexander, presidente de GA-ASI, la describió como una de las pruebas de vuelo más esperadas de la compañía y afirmó que el interés de los clientes en todo el mundo por la alerta temprana en el MQ-9B es muy alto.
Conviene precisar los límites de la información disponible. La nota no ofrece especificaciones técnicas del radar más allá de las funciones de detección, seguimiento y clasificación; el resumen de Janes citado por la prensa sectorial tampoco recoge alcances de detección, capacidad de pistas ni prestaciones de clasificación. Y no se ha nombrado ningún cliente de lanzamiento. Cualquier cifra de rendimiento que circule al margen de estas fuentes debe tomarse como no confirmada.
Por qué importa
El MQ-9B es una de las plataformas no tripuladas de gran autonomía con mayor presencia internacional, y añadirle una capacidad AEW abre la puerta a misiones hasta ahora reservadas a aviones tripulados mucho más costosos de operar. Para las fuerzas aéreas europeas, que debaten cómo ampliar la vigilancia aérea y marítima con recursos limitados, una opción no tripulada y complementaria es un argumento relevante, aunque su madurez operativa aún deberá demostrarse.
El siguiente paso a observar será la aparición de un primer cliente y la publicación de datos de rendimiento verificables. Hasta entonces, la demostración del 28 de octubre confirma sobre todo que la integración técnica entre el radar y la aeronave funciona en un escenario operativo representativo.









