Aviación Digital, Sp.- Boeing y la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF) han completado con éxito una serie de demostraciones que confirman la viabilidad operativa del MQ-28 Ghost Bat, un avanzado sistema de combate colaborativo no tripulado (CCA, por sus siglas en inglés). Estas pruebas, finalizadas cuatro meses antes de lo programado, marcan un hito en el desarrollo de capacidades autónomas para la defensa aérea.
Demostraciones alineadas con las necesidades de la RAAF
Las pruebas, definidas por la RAAF, incluyeron una serie de misiones diseñadas para complementar y potenciar las capacidades de las plataformas tripuladas existentes. El MQ-28 Ghost Bat, un dron autónomo de última generación, demostró su capacidad para ejecutar operaciones relevantes en múltiples escenarios, incluyendo:
- Comportamientos autónomos y ejecución de misiones.
- Operaciones con múltiples unidades para generar una masa de combate efectiva.
- Despliegue operativo hacia la base aérea de Tindal.
- Trabajo conjunto con el avión de alerta temprana y control E-7A Wedgetail.
- Fusión y compartición de datos entre múltiples MQ-28 y su transmisión a plataformas tripuladas.
El programa completó más de 150 horas de pruebas físicas y más de 20,000 horas de pruebas virtuales, destacando la robustez del sistema y su preparación para escenarios operativos reales.
Un avance hacia el futuro de la defensa aérea
El MQ-28 Ghost Bat está diseñado para complementar las fases de «encontrar, fijar, rastrear y apuntar» en el combate aéreo, ofreciendo capacidades autónomas que reducen el riesgo para las plataformas tripuladas. Según Glen Ferguson, director global del programa MQ-28, “la RAAF nos encomendó probar los primeros cuatro pasos de la cadena de combate aéreo, y lo logramos antes de lo esperado”. Este éxito permite acelerar las próximas fases de desarrollo, que incluyen pruebas de armamento aire-aire previstas para finales de 2025 o principios de 2026.
Incorporación en la próxima generación de aeronaves
Las capacidades validadas durante las demostraciones de 2025 se integrarán en la versión Block 2 del MQ-28, actualmente en producción. Esta versión sentará las bases para una capacidad operativa inicial que beneficiará tanto a la RAAF como a sus socios aliados. El programa refuerza el compromiso de Boeing con la innovación en defensa, consolidando su posición como líder global en la industria aeroespacial.






