Aviación Digital, Sp.- Según un informe publicado por la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA) el 17 de septiembre de 2026, el sector aéreo europeo repostó 1,1 millones de toneladas de combustible sostenible de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) de un total de 39,3 millones de toneladas de combustible suministradas en 2025, superando así el umbral mínimo del 2% fijado por el reglamento ReFuelEU Aviation para su primer año de aplicación.
Un salto de casi seis veces respecto a 2024
El volumen de SAF suministrado en los aeropuertos de la Unión Europea (UE) pasó de 193.000 toneladas en 2024 a 1,1 millones de toneladas en 2025, un incremento cercano al 600%. El número de aeropuertos que recibieron suministro de SAF también se multiplicó: de 33 en 2024 a 121 en 2025, lo que supone ya el 79% de los aeropuertos de la Unión repartidos entre los 27 Estados miembros.
El director ejecutivo de EASA, Florian Guillermet, señaló que «a través de nuestro trabajo de monitorización, EASA está construyendo una base de evidencia sólida para seguir este progreso, entender cómo se está desarrollando el mercado europeo de SAF» e identificar dónde puede ser necesario un apoyo adicional.
Producción propia y cobertura territorial
Según los datos recogidos por EASA, el 84% del volumen de SAF suministrado en 2025 se produjo dentro de la propia Unión Europea. El informe destaca además la entrada en funcionamiento de la mayor planta de demostración de combustibles sintéticos de la UE durante el año pasado, con cerca de 50 proyectos adicionales pendientes de una decisión final de inversión.
El camino hacia el 6% en 2030
El reglamento ReFuelEU Aviation establece una senda de mandatos crecientes de mezcla de SAF: del 2% exigido en 2025 se pasará al 6% en 2030, con incrementos sucesivos hasta alcanzar el 70% en 2050. El cumplimiento del primer escalón, con casi un punto porcentual de margen sobre el mínimo legal, se interpreta como una señal positiva sobre la capacidad del sector para escalar la producción de SAF, aunque el propio informe de EASA advierte de la necesidad de seguir invirtiendo en capacidad industrial para sostener el ritmo de crecimiento exigido por la normativa en los próximos años.






