Aviación Digital, Sp.- Un problema en el tren de aterrizaje delantero de un Airbus A320 de Iberia bastó para interrumpir las operaciones del Aeropuerto de Split durante una de las jornadas de mayor actividad del verano. El avión quedó inmovilizado en la pista después del aterrizaje, aunque los 172 pasajeros y seis tripulantes pudieron abandonar la aeronave sin que se notificaran heridos.
El vuelo IB945 quedó detenido en la pista 23
El incidente se produjo el sábado 1 de agosto, aproximadamente a las 16:22 hora local —14:22 UTC—, cuando el vuelo IB945 de Iberia completaba su trayecto regular entre Madrid-Barajas y el Aeropuerto de Split, en Croacia.
La aeronave implicada era un Airbus A320-214 con matrícula EC-IZH. Los datos de seguimiento del vuelo muestran que había despegado de Madrid a las 12:06 UTC y aterrizó en Split tras unas dos horas y 16 minutos de vuelo.
Según la información comunicada por las autoridades croatas, el tren de aterrizaje de morro sufrió daños durante la secuencia de aterrizaje en la pista 23. El avión terminó detenido sobre la superficie de vuelo, lo que obligó a activar los procedimientos de emergencia y a evacuar de forma segura a los 172 pasajeros y seis tripulantes. No se comunicaron lesiones entre los 178 ocupantes.
Imágenes y publicaciones difundidas después del suceso muestran aparentemente las ruedas del tren delantero giradas en una posición próxima a 90 grados respecto al eje longitudinal del avión. No obstante, la autoridad investigadora todavía no ha confirmado oficialmente cuándo se produjo esa rotación ni qué fallo mecánico o funcional la originó.
Investigación abierta sobre el tren de aterrizaje delantero
La Agencia de Investigación de Accidentes del Transporte Aéreo, Marítimo y Ferroviario de Croacia ha abierto una investigación formal. Este organismo es la autoridad croata encargada de determinar las circunstancias y los factores de seguridad relacionados con accidentes e incidentes de transporte, sin que su función principal sea atribuir responsabilidad civil o penal.
La investigación deberá establecer si el tren delantero ya presentaba una posición anómala antes del contacto con la pista, si el problema apareció durante la carrera de aterrizaje o si la rotación observada fue consecuencia de daños posteriores. También deberá aclarar la relación entre la posición de las ruedas y las informaciones preliminares sobre el posible reventón o pérdida de presión de uno de los neumáticos.






