La Armada compra a Alpha Unmanned Systems un sistema RPAS Clase I con tres A900

La Armada ha seleccionado a la madrileña Alpha Unmanned Systems para dotar a su Centro de Experimentación y Vehículos no Tripulados (CEVENTA) de un sistema aéreo remotamente pilotado (RPAS) de Clase I basado en al menos tres helicópteros no tripulados A900 en configuración marítima, con sensores electro-ópticos e infrarrojos, estaciones de control embarcadas y terrestres, simulador y formación.

Nuestros monográficos

- Publicidad -spot_img

Aviación Digital, Sp.- Durante años, el debate sobre drones navales en España se ha librado en el terreno de los ejercicios y las demostraciones: vuelos desde cubierta, integraciones puntuales en sistemas de combate, pruebas de concepto ante delegaciones aliadas. El anuncio hecho público el 2 de septiembre de 2026 mueve la conversación de sitio, porque ya no habla de una demostración, sino de un contrato de suministro con destino a una unidad concreta.

Qué contempla el suministro

Según la nota de prensa difundida por la compañía, Alpha Unmanned Systems ha sido seleccionada por la Armada para suministrar un RPAS (Remotely Piloted Aircraft System, sistema aéreo remotamente pilotado) de Clase I —la categoría OTAN que agrupa a los vehículos aéreos no tripulados de menos de 150 kilogramos— destinado al CEVENTA.

El paquete se compone de al menos tres helicópteros no tripulados A900 en configuración marítima, equipados con sensores EO/IR (electro-ópticos e infrarrojos). A ello se suman estaciones de control embarcadas y terrestres, un simulador de vuelo, módulos transceptores AIS (Automatic Identification System, el sistema de identificación automática de buques), un paquete de apoyo logístico y la formación de operadores y técnicos.

El expediente de licitación, publicado el 5 de junio de 2026, fijaba un presupuesto base de 1.324.455 euros y exigía un mínimo de tres aeronaves de ala rotatoria en versión marítima, cuatro estaciones de control —dos embarcadas y dos terrestres—, un simulador y tres unidades AIS, según recogió Zona Militar. Medios especializados como Infodefensa sitúan el valor del contrato en torno a 1,3 millones de euros y la entrega antes del cierre de 2026.

Un helicóptero no tripulado por debajo de los 25 kilogramos

El A900 es un helicóptero no tripulado de despegue y aterrizaje verticales propulsado por combustible. La compañía indica que la plataforma mantiene un peso máximo al despegue (MTOW) inferior a 25 kilogramos, una autonomía superior a 4 horas y un radio operativo de hasta 60 kilómetros (unas 32 millas náuticas), y que puede integrar distintas cargas útiles además de los sensores EO/IR.

Ese umbral de 25 kilogramos no es un dato menor desde el punto de vista operativo: sitúa al aparato en un segmento que permite operar desde cubiertas reducidas y con dotaciones pequeñas, sin la huella logística de un sistema de mayor porte. La misión declarada es de reconocimiento y vigilancia de forma totalmente autónoma, con despegue, vuelo y recuperación desde buque en movimiento.

Tres embarques previos y un ejercicio de la OTAN

La adjudicación no llega en frío. El A900 ha sido desplegado en tres ocasiones a bordo de Buques de Acción Marítima (BAM) de la Armada, incluidas maniobras navales de la OTAN.

En REPMUS 2022, el ejercicio de experimentación robótica que la Alianza celebra cada año en Portugal, los vehículos aéreos no tripulados (UAV) de Alpha operaron desde patrulleros españoles y se integraron en el nodo de mando y control con base en tierra. Un año después, en Dynamic Messenger 2023, el A900 se integró en los sistemas de combate del BAM Furor a través del sistema NAIAD (Naval Advanced Integrated Autonomous Vehicles Defence) de Navantia, en una demostración de mando y control simultáneo de vehículos no tripulados aéreos y de superficie.

MUM-T: tripulado y no tripulado en la misma misión

El hito más reciente se produjo en mayo de 2026, cuando el A900 participó en un ejercicio de cooperación tripulado-no tripulado (MUM-T, Manned-Unmanned Teaming) junto a Airbus Helicopters España, operando desde el BAM Rayo a unas 20 millas náuticas (37 kilómetros) de la costa de Cádiz. Fue la segunda colaboración MUM-T entre ambas compañías y contó con observadores de la Flotilla de Aeronaves de la Armada, la Guardia Civil y delegaciones de varias armadas extranjeras, como informó Aviación Digital.

«Esta adjudicación es fruto de una colaboración estrecha y duradera con la Armada, forjada a lo largo de años trabajando codo con codo en el mar, desde REPMUS y Dynamic Messenger hasta nuestras recientes pruebas de cooperación tripulado-no tripulado con Airbus Helicopters España a bordo del BAM Rayo», declaró Eric Freeman, consejero delegado de Alpha Unmanned Systems, en el comunicado de la empresa.

El directivo añadió que «el futuro de la vigilancia aérea marítima reside en la interoperabilidad de los sistemas» y defendió que la combinación de activos tripulados y no tripulados, «con plataformas como el A900 actuando como multiplicadores de fuerza más versátiles y de menor coste», mejora el conocimiento de la situación y reduce el riesgo para las tripulaciones.

CEVENTA, el banco de pruebas de los no tripulados navales

El destinatario del sistema es el Centro de Experimentación y Vehículos no Tripulados de la Armada, que actúa como núcleo integrador de las actividades de investigación, desarrollo e innovación relacionadas con sistemas no tripulados y tecnologías emergentes de aplicación naval. El CEVENTA fija los criterios para la adquisición y prueba de estos sistemas en ejercicios nacionales y de la OTAN, y evalúa plataformas en cuatro ámbitos: submarino (UUV), de superficie (USV), terrestre (UGV) y aéreo (UAV). Distintos medios especializados sitúan el centro en la Base Naval de Rota, extremo que no precisa la nota de la compañía.

Que el sistema vaya a una unidad de experimentación y no a una flotilla operativa tiene una lectura industrial clara: la Armada se dota de un medio propio y permanente para generar doctrina, procedimientos y requisitos antes de una eventual adquisición a mayor escala, en lugar de depender de aparatos cedidos por el fabricante para cada ejercicio.

Una pyme madrileña con cartera exportadora

Alpha Unmanned Systems, S.L. fabrica en Madrid helicópteros tácticos no tripulados propulsados por combustible y subsistemas para UAV orientados a defensa y seguridad, con una oferta que abarca aeronaves, subsistemas, formación, integración y servicios de soporte. La compañía declara ventas al Departamento de Defensa de Estados Unidos, la Guardia Costera de Indonesia, la Armada Helénica y la Guardia de Fronteras de Bulgaria, entre otros clientes en más de 14 países.

El contrato refuerza así un nicho poco poblado dentro de la industria europea: el del helicóptero táctico no tripulado ligero, de bajo coste y uso multimisión, un segmento en el que la demanda naval ha crecido con rapidez a medida que las armadas buscan extender el horizonte de vigilancia de patrulleros que no siempre pueden embarcar un helicóptero tripulado.

Más artículos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


Todos los canales

Últimos artículos