El Consejo de Ministros aprueba el tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), que fija en casi 13.000 millones de euros la inversión de Aena en su red de aeropuertos entre 2027 y 2031, financiada con tarifas y actividad comercial, sin fondos públicos.
Aviación Digital, Sp.- El Consejo de Ministros aprobó este pasado 15 de septiembre de 2026 el DORA III, el documento quinquenal que regula las inversiones y las tarifas de Aena para el periodo 2027-2031, y que el Gobierno ha presentado como el mayor plan de inversión aeroportuaria de la historia de España.
El Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) es el marco regulatorio que, cada cinco años, establece cuánto puede invertir el gestor aeroportuario público en sus infraestructuras y cómo puede repercutir ese gasto en las tarifas que pagan aerolíneas y, en última instancia, pasajeros.
Esta tercera edición sucede al DORA II, vigente hasta 2026, y llega tras meses de negociación entre Aena, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que en junio de 2026 ya había planteado una rebaja sobre la propuesta inicial de la operadora.
Casi 13.000 millones repartidos por partidas
El plan movilizará un total cercano a los 13.000 millones de euros, de los que 9.900 millones procederán directamente de los ingresos por tarifas aeroportuarias y el resto de la actividad comercial de Aena (locales, aparcamientos, alquiler de espacios).
Por partidas, el documento destina 2.851 millones de euros a edificios terminales, 937 millones a pistas y campo de vuelo, 3.240 millones a mantenimiento de instalaciones, 1.650 millones a mejoras de seguridad y 660 millones a conexiones de transporte con los aeropuertos.
La cifra supone multiplicar por más de cuatro el ritmo inversor del quinquenio anterior: frente a una media de unos 450 millones de euros al año en el DORA II, el nuevo plan prevé movilizar cerca de 2.000 millones de euros anuales solo con cargo a tarifas.
Andalucía, entre las regiones más beneficiadas
Entre los repartos territoriales conocidos, Andalucía concentrará 1.267 millones de euros de la inversión total, con los aeropuertos de Málaga y Sevilla como principales beneficiarios dentro de la red autonómica.
El plan también contempla actuaciones en aeropuertos que operan cerca de su capacidad máxima, como Madrid-Barajas, mientras que Barcelona-El Prat aparece señalado como una excepción relativa dentro de las limitaciones de capacidad que arrastra el sistema aeroportuario español.
Cómo se financia el plan y qué pasa con las tarifas
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, subrayó que «ninguna partida de los Presupuestos Generales del Estado ni impuestos» financian estos aeropuertos, y que los ingresos proceden de las tarifas que pagan pasajeros y aerolíneas y de la actividad comercial de la red.
El DORA III contempla una subida media de las tarifas aeroportuarias del 0,33% anual durante los cinco años de vigencia del plan, un incremento moderado si se compara con el volumen de inversión comprometido, y que buena parte del sector aéreo —representado por asociaciones como ALA (Asociación de Líneas Aéreas)— ha reclamado mantener contenido para no penalizar la recuperación del tráfico.
Del recorte de la CNMC a la aprobación final
La versión finalmente aprobada por el Consejo de Ministros llega después de que la CNMC, en su informe de junio de 2026, hubiera planteado ajustes a la baja sobre la propuesta tarifaria inicial de Aena para el periodo 2027-2031, en un proceso de negociación habitual entre el regulador de la competencia, el operador aeroportuario y el departamento de Transportes antes de la aprobación definitiva del documento.
El Gobierno enmarca la aprobación del DORA III en el peso creciente del sector aéreo en la economía española, que según los datos oficiales citados en la presentación del plan representa en torno al 6% del PIB y sostiene cerca de 600.000 empleos, además de ser uno de los pocos mercados de la Unión Europea que ya supera de forma sostenida los niveles de tráfico de pasajeros previos a la pandemia.






