Claudia C./Aviación Digital, Sp.- Ayer 3 de abril, tuvo lugar la elección para definir a la nueva Junta Directiva de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), un proceso electoral marcado por tensiones internas y fuertes expectativas. La contienda se libró entre dos candidaturas, con un resultado que ha tenido repercusiones significativas, especialmente para Pedro Gragera, quien, con su candidatura, no logró alzarse con la victoria. La nueva directiva, encabezada por Lola Moreno, ha marcado un cambio de enfoque que ha sido bien recibido por algunos sectores, incluido el sindicato rival SPICA, que ha aprovechado la oportunidad para felicitar a la ganadora, augurando un nuevo camino para USCA.
#FlashNewsAD #EleccionesUSCA Maria Dolores Moreno Mayoral nueva PTA. De #USCA con el 52,03% de los votos. Primer mujer que lidera el sindicato profesional de Controladores Aéreos. @controladores @SPICAATC @ENAIRE @USCAnet pic.twitter.com/bMC8yyamyn
— Aviación Digital (@aviaciondigital) April 3, 2025
Pérdida de Pedro Gragera: Un giro en la política sindical
Pedro Gragera, quien ha sido una figura relevante dentro de USCA, perdió las elecciones ante la candidatura encabezada por Lola Moreno. El proceso de votación, con un total de 1874 votos emitidos, resultó en una victoria clara para la segunda candidatura, que obtuvo 975 votos, frente a los 847 votos, que recibió la primera. Un resultado que, a pesar de la contienda cerrada, marca un punto de inflexión en la historia reciente del sindicato.

Los resultados dejan en evidencia que una gran parte de los afiliados de USCA apostaron por el cambio propuesto por la candidatura de Lola Moreno, la cual ha señalado la necesidad de una renovación tanto en la gestión sindical como en la forma de abordar los problemas que enfrenta el colectivo de controladores aéreos. Según las declaraciones de Lola Moreno durante su campaña, su propuesta está basada en la creación de una estructura más participativa y abierta, con una visión renovada que se distancia de los enfoques tradicionales. Para Gragera, este resultado representa una pérdida significativa, ya que su candidatura había contado con el respaldo de importantes sectores dentro del sindicato, incluidos algunos miembros de la Junta Directiva saliente.
Propuesta de renovación sindical de Lola Moreno
Lola Moreno, quien fue candidata a la presidencia de USCA, ha sido firme en su postura de que la organización necesita un cambio urgente. En sus intervenciones, subrayó que el liderazgo sindical debe tener una visión de conjunto y una mayor capacidad para mantener la unión entre los controladores, mejorar las condiciones laborales sin que ello represente un coste excesivo para el colectivo. Según Moreno, los logros alcanzados por la actual directiva son reconocidos, pero el sindicato necesita adaptarse a los tiempos y abordar los problemas de conciliación laboral, brecha salarial y otros temas pendientes desde hace años.
En sus palabras, el cambio no debe verse como una amenaza sino como una oportunidad para impulsar nuevas ideas y propuestas que realmente respondan a las necesidades de los trabajadores. La candidata también destacó que su equipo busca sumar talento nuevo al sindicato, con el objetivo de romper con la estructura cerrada que había caracterizado a la organización en los últimos años. Además, señaló que su propuesta incluye la aplicación de medidas como la jornada laboral de 35 horas, un tema que no se ha logrado concretar en los últimos acuerdos y que representa una de las prioridades de su plan de acción.

Por otra parte, una de las reacciones más destacadas tras los resultados de las elecciones fue la de SPICA, el sindicato rival de USCA, que no ha dudado en felicitar a la nueva Junta Directiva liderada por Lola Moreno. En un comunicado oficial, SPICA ha señalado que el cambio al interior de USCA es necesario y ha expresado su esperanza de que esta nueva etapa se traduzca en una colaboración más efectiva en defensa de los derechos de los controladores aéreos.
En su mensaje, SPICA recalcó que durante años han defendido una postura sindical «real y eficaz«, luchando por la dignidad de la profesión y la seguridad aérea, y subrayaron que esperan que la nueva directiva de USCA se una a este esfuerzo. Desde SPICA, también señalaron que USCA, bajo su antigua dirección, ha pactado acuerdos que no beneficiaban completamente a los trabajadores, como la aceptación de dobles escalas salariales y ciertos atropellos por parte de las empresas.
Con la llegada de la nueva dirección, SPICA se muestra optimista de que USCA pueda alinearse con los principios de un «sindicalismo real», donde la defensa del valor del trabajo de los controladores aéreos sea la principal fuerza que impulse todas las acciones del sindicato.
Futuro de USCA: Un camino de renovación
Las elecciones del 3 de abril de 2025 marcan un antes y un después para USCA. La derrota de Pedro Gragera y el triunfo de Lola Moreno suponen el inicio de un proceso de cambio que busca revitalizar el sindicato. En un contexto de creciente desafección hacia los sindicatos tradicionales, la nueva directiva tiene la responsabilidad de devolver la confianza a los afiliados y de abordar los problemas estructurales que han marcado la gestión sindical en los últimos años.
El apoyo de SPICA, aunque cargado de crítica hacia la gestión anterior de USCA, puede ofrecer una base sobre la que construir nuevas alianzas. Sin embargo, el reto de la nueva Junta Directiva será lograr un equilibrio entre la renovación prometida y la estabilidad interna que garantice la unidad del colectivo. Solo el tiempo dirá si los cambios impulsados por Lola Moreno y su equipo podrán dar frutos concretos para los controladores aéreos, o si este proceso de renovación será percibido como un giro innecesario en la historia de USCA.
Lo que parece claro es que las elecciones de 2025 han abierto un nuevo capítulo para USCA, uno que puede marcar una verdadera diferencia en la forma en que los controladores aéreos se organizan y defienden sus derechos en el futuro.






