España mantiene desde finales de julio un notable despliegue de medios navales y aéreos en su flanco sur, con el envío de un patrullero de la Armada a las islas Chafarinas y la continuidad de ejercicios con armamento real en el golfo de Cádiz, en un contexto de creciente desconfianza mutua con Marruecos por las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla.
Aviación Digital, Sp.- Según ha informado la Zona Militar el pasado día 21 de septiembre, España ha reforzado en las últimas semanas su presencia militar en el litoral sur peninsular, combinando el despliegue del patrullero de la Armada Española Río Guadiana en las islas Chafarinas —a apenas 3,5 kilómetros de la costa marroquí y 50 kilómetros al este de Melilla— con la continuidad de los relevos de destacamentos en la zona, en un movimiento que la prensa marroquí ha interpretado como una «exhibición de fuerza».
El ejercicio Atlante 26, telón de fondo
Gran parte de este refuerzo se apoya en el ejercicio Atlante 26, desarrollado por el Ejército del Aire y del Espacio entre el 13 y el 18 de septiembre en el golfo de Cádiz, en el que cazas Eurofighter y F/A-18 realizaron misiones aire-aire, aire-superficie y de lucha contra sistemas aéreos no tripulados (C-UAS) con armamento real, a escasa distancia de Tánger.
Aviación Digital ya informó en su momento del desarrollo de estas maniobras, que el Ministerio de Defensa enmarcó en el adiestramiento ordinario de sus unidades aéreas.
Chafarinas y el litoral, bajo vigilancia reforzada
Más allá de Atlante 26, el despliegue del patrullero Río Guadiana hacia el archipiélago de Chafarinas y los relevos continuos de destacamentos en el litoral sur configuran, según Zona Militar, una postura de vigilancia sostenida que se extiende más allá de un ejercicio puntual.
El medio especializado enmarca este refuerzo en la estela de la crisis migratoria registrada en Ceuta el 30 de julio de 2026, cuando se produjo una entrada masiva de personas hacia la ciudad autónoma, y en las reivindicaciones que Marruecos mantiene históricamente sobre Ceuta y Melilla.
La postura de Rabat
El Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí ha advertido en los últimos meses de una «desconfianza crónica y tensiones recurrentes» en la relación bilateral, si bien mantiene oficialmente una posición favorable a la cooperación con España.
Medios afines al Palacio Real marroquí, como Anfas Press y Hespress, han cuestionado en cambio los movimientos militares españoles, calificándolos de «exhibición de fuerza» y de «militarización» del Estrecho; el medio Le360 recogió además declaraciones del exministro marroquí de Turismo, Lahcen Haddad, en la misma línea crítica.
La postura de Madrid
Fuentes del Ejército del Aire y del Espacio y del Ministerio de Defensa enmarcan estas actividades dentro de las responsabilidades ordinarias de defensa nacional y de garantía de la soberanía territorial en Ceuta, Melilla y los territorios adyacentes, sin vincularlas explícitamente a un incremento de tensión con Rabat.
No obstante, la combinación de ejercicios con fuego real, el refuerzo naval en Chafarinas y los relevos constantes de tropas dibuja, según los analistas consultados por Zona Militar, un mensaje de disuasión dirigido tanto a la opinión pública interna como a Marruecos. Ninguna de las dos partes ha reconocido oficialmente un aumento deliberado de la tensión bilateral.






