M.A.Gordillo: Break on throught to the other side… of Aviation

EGP/Aviaciondigit@l

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Guadalajara, SP.- En Aviación hay una gran diferencia entre el término “piloto” (con minúsculas), y “Aviador” (con mayúsculas). Esa diferencia, que no aparece claramente definida en el diccionario, es la que he podido comprender tras seguir la increíble aventura de Miguel Angel Gordillo durante el año 2016. La diferencia estriba fundamentalmente en que el Aviador mantiene además de su dominio sobre todos los avances técnicos para el vuelo, aquellas habilidades que marcan la diferencia, y borran la raya que limita la operación segura de la que no lo es, gracias a su larga experiencia de vuelo, en distintas condiciones que surgen a lo largo de su carrera, pero sobre todo debido a la óptima utilización de los recursos humanos en la cabina de vuelo. En este caso, un sólo tripulante en el cockpit, es lo que hace que esta hazaña adquiera aún más valor si es posible. El factor humano ha sido determinante en todos sus vuelos alrededor del Mundo que exitosamente ha culminado Gordillo. En el caso de la circunvalación polar, por momentos, se han conseguido doblegar las amenazas de accidente, gracias a la sangre fría, la inteligencia…, y todas las habilidades adquiridas en más de 40 años de “experiencias” de vuelo de todo tipo.

Gordillo ha volado en infinidad de tipos de aeronaves distintas, civiles y militares, con o sin motor, y tambien en aviones de construcción amateur (de construcción propia), con las que ha dado por tres veces la Vuelta al Mundo. Todas de esas habilidades adquiridas previamente, son las que tambien han hecho posible que el español Miguel Angel Gordillo, haya sido el primero en circunvalar nuestro hermoso planeta Tierra por los Polos, en una aeronave de menos de 1500 kgs. al despegue, que de forma preliminar la Federación Aéronáutica Internacional ya ha reconocido. Tambien ha sido muy probablemente el primero en realizar el vuelo más largo ininterrumpido con un sólo motor sobre la Antártida. Y sin duda ha sido el primer piloto en aterrizar con una aeronave matrícula española en el Continente Helado…

En pleno siglo XXI los límites que le quedan al hombre por atravesar, cada vez son más escasos. En Aviación la resistencia humana es uno de esos factores que aún permanecen en el disparadero para su estudio en profundidad. El sobrevuelo de 21 horas ininterrumpidas en el tan reducido espacio de la cabina del RV8 ,y en condiciones extremadamente duras durante horas, sin duda, ha sido un experimento que merecería un pormenorizado estudio de ergonomía, fatiga y resistencia humana para aplicarlo, y explicarse a los cadetes pilotos de nueva generación.

Lo que más ha impresionado a los profesionales con los que hemos podido hablar de la hazaña de Michel, sin duda, ha sido su fortaleza mental para la gestión de distintas dificultades que han ido surgiendo a lo largo de su proeza de 72.000 kms.(más de 30.000 sobre el agua), y más de 300 horas de vuelo. Aunque el apoyo de los patrocinadores en la 2ª Fase, fue significativamente mayor que en la 1ª de su Vuelta al Mundo por los Polos, la escasez general de recursos ha impedido por ejemplo el que un equipo técnico estuviera siguiendo, manteniendo y preparando la aeronave a lo largo de todo su recorrido. Michel ha tenido que solucionar personalmente desde el mal funcionamiento de las comunicaciones HF, hasta el Garmming a bordo, frenos, cambios de lubricante, etc… incluso el equipo aethalómetro para la recogida de muestras de carbón negro tuvo que ser sustituido. La carga de trabajo para el Aviador español no ha empezado y terminado durante el vuelo, con lo que en lugar de descanso a la llegada, Michel ha ejercido de pluriempleo durante su hazaña, ejerciendo de mecánico, técnico electrónico o meteorólogo, además de oficina de permisos y gestiones diversas.

Todas las cuestiones burocráticas, permisos de sobrevuelo y aterrizaje las ha ido solucionando personalmente una a una. Batallas con la administración USA impidiendo su aterrizaje, o “debates” sobre la Antártida (ALE y BAS) buscando aterrizaje alternativo, o un lugar en el que repostar y asegurar la autonomía para llegar a destino con seguridad, han sido claros ejemplos de “dificultades sobrevenidas” que el Aviador ha solventado satisfactoriamente gracias a su poder de decisión en los momentos claves. Sus conocimientos meteorológicos han sido decisivos en la elección de los momentos más adecuados para emprender las etapas, todas ellas, pero especialmente las más críticas… a pesar de lo cual ha tenido que luchar contra una meteorología que le ha sorprendido desagradablemente, con la soga en forma de engelamiento pendiendo siempre del mejor nivel de vuelo elegido… Los esquís quedaron en Mario Zucchelli y el depósito ventral en Marambio.

Lo impresionante de lo logrado por Michel ha sido la increíble modestia de medios con los que ha acometido este reto tan increíble. No creo exagerar si digo que incluso muy por encima de otros retos-en cuanto al soporte técnico con el que podía contar, de algunos pioneros-, y por ejemplo del indudable logro reciente del vuelo solar del Si2 de Bertrand Piccard. Un enorme agravio comparativo que no puedo por menos que reseñar aquí, ha sido el de el recibimiento al piloto del Si2 suizo en Sevilla, y al Aviador español en Cuatro Vientos tras esta hazaña épica.”Spain is different” tambien en el reconocimiento a los suyos. Somos un extraño pueblo a la hora de agasajar, honrar y rendir el mínimo respeto a nuestros propios héroes, y muchas veces nos vemos deslumbrados por teóricos “héroes” extranjeros que detrás cuentan con millonarios apoyos con los que los riesgos que asumen quedan prácticamente reducidos a 0. Con la modestia de medios y de la personalidad del propio Michel Gordillo, este Aviador único nos ha dado además una clara lección de sencillez que resulta incomprensible vista desde el extranjero, y más aún desde la familia aeronáutica global que ha seguido toda su trayectoria polar.

Hemos pasado momentos muy duros en compañía del equipo que estaba en todo momento siguiendo a Michel, Paula, Don, Javier, etc…, con lo que sin duda la dureza de lo sufrido por el propio Aviador en esos momentos acrecientan aún más su leyenda entre todos nosotros que terminamos siendo una especie de familia aquí debajo mientras volaba a horas intempestivas por la diferencia horaria. También hemos visto con enorme satisfacción, como Michel superaba una tras otras todas las dificultades en el cielo y en la tierra, y salía triunfante de los momentos más críticos.

Michel nos ha regalado toda una lección de Aviación en estado puro, algo que a estas alturas de nuestro siglo XXI se agradece, cuando a diario nos toca escribir sobre un sector cada vez más deshumanizado, más monetarizado, pero sobre todo, de un sector donde los Aviadores auténticos se cuentan con los dedos, a pesar de la enorme demanda de “pilotos” que esta industria necesita cada vez de forma más numerosa.

La reflexión o moraleja final, para mí, es clara… Cuando vuelva a subir a un avión comercial próximamente seguro que por mi mente circula la esperanza de que a los mandos esté un Aviador como Michel Gordillo, que con su confianza haga que mi vuelo realmente sea placentero, pero sobre todo SEGURO. Y ese es el mayor motivo de orgullo que un Aviador puede tener, volar seguro en el amplio sentido de este termino, y ser capaz de transmitir esa seguridad a todos sus pasajeros. Saber que estamos en buenas manos.

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