Francia afronta una nueva convocatoria de huelga en el sector aéreo que podría provocar importantes alteraciones en los vuelos nacionales e internacionales el próximo mes.
Los sindicatos han anunciado cinco jornadas de paro, desde el sábado 17 hasta el miércoles 21 de octubre, para reclamar cambios en las condiciones profesionales y en el sistema de jubilación de los trabajadores.
La movilización, anunciada este fin de semana, afecta al personal de cabina de las aerolíneas que operan en territorio francés.
A diferencia de otros conflictos laborales, las reivindicaciones se dirigen principalmente al Gobierno y no a las compañías aéreas.
Cinco sindicatos convocan una huelga por las condiciones de jubilación
Las organizaciones SNPL, UNAS, UNAC, SNPNC-Fuerza Obrera y SNGAF impulsan una convocatoria que pretende modificar el reconocimiento profesional de los trabajadores del sector.
Entre sus principales reivindicaciones figuran una revisión de los criterios médicos exigidos para ejercer la profesión, el establecimiento de una edad máxima y la adaptación de las condiciones de acceso a la jubilación.
Los sindicatos reclaman que las modificaciones entren en vigor el 1 de enero de 2027, una fecha que sitúa el conflicto en el contexto de los cambios previstos por el Ejecutivo francés.
Uno de los principales motivos de preocupación es el futuro del fondo de pensiones específico del colectivo, en el que participan aproximadamente 36.000 trabajadores en activo y 25.000 pensionistas.
Las organizaciones temen que las reformas gubernamentales puedan desembocar en la integración de este sistema en el régimen general, con consecuencias para la gestión de sus recursos y las condiciones de jubilación.
Los pasajeros podrían sufrir cancelaciones y retrasos
Si finalmente se desarrolla la huelga, las aerolíneas podrían verse obligadas a modificar sus programaciones durante cinco jornadas consecutivas.
El impacto dependerá, como es totalmente lógico, del seguimiento de los paros, de las compañías afectadas y de las medidas operativas que puedan adoptarse.
Para los pasajeros, una cancelación puede dar derecho al reembolso del billete o a un transporte alternativo. Las compañías también deben proporcionar asistencia, incluidas comidas, alojamiento y traslados cuando corresponda.
Además, el Reglamento europeo 261/2004 contempla compensaciones económicas de 250, 400 o 600 euros, según la distancia del vuelo y las circunstancias.
Cuando la interrupción responde a una huelga del propio personal de la aerolínea, esta no queda automáticamente exenta de indemnizar. Cada reclamación debe examinarse atendiendo a las circunstancias concretas.
Francia acumula críticas por el funcionamiento de su control aéreo
La convocatoria llega después de varios episodios de conflictividad en la aviación francesa, especialmente entre los controladores aéreos.
El Tribunal de Cuentas de Francia publicó un informe en el que cuestionaba el funcionamiento de los servicios de navegación aérea, señalando problemas relacionados con los costes, la organización y la capacidad de adaptación a las necesidades futuras.
El organismo advirtió de que el aumento de los retrasos y cancelaciones estaba perjudicando el rendimiento del sistema francés frente a otros operadores europeos.
Por su parte, la Comisión de Finanzas del Senado también reclamó medidas para corregir las deficiencias del servicio en un informe publicado el 23 de junio.
Entre las cuestiones examinadas figura el incremento salarial del 16% previsto para los controladores entre 2023 y 2027.
Ryanair y las aerolíneas europeas, pendientes de las movilizaciones
Las huelgas en Francia tienen repercusiones que pueden extenderse más allá de sus aeropuertos debido a la importancia de su espacio aéreo para las conexiones europeas.
Ryanair ha criticado anteriormente las interrupciones provocadas por los controladores franceses y ha reclamado actuaciones a las instituciones europeas para reducir sus consecuencias.
España también puede verse afectada por las alteraciones de los vuelos que conectan ambos países o atraviesan territorio francés.
No obstante, la próxima convocatoria corresponde al personal de cabina, por lo que sus consecuencias operativas serán diferentes de las ocasionadas por una huelga de controladores.






