Reino Unido confía en la tecnología española para su vigilancia aérea

El proyecto, adjudicado por NATS, apuesta por la sostenibilidad y la eficiencia energética en el control del tráfico aéreo.

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Claudia C./Aviación Digital, Sp.- Reino Unido apuesta por la tecnología española para vigilar sus cielos. Indra, uno de los líderes mundiales en tecnología de tráfico aéreo, ha sido seleccionada para renovar la red de radares de navegación aérea británica. Un paso clave no solo en la modernización del sistema, sino también en la lucha por un futuro más respetuoso con el medio ambiente.


Alta tecnología para vigilar el cielo británico

El contrato adjudicado por NATS, el proveedor nacional de servicios de navegación aérea del Reino Unido, supone una de las actualizaciones tecnológicas más relevantes en décadas. Indra fabricará, instalará y mantendrá 19 radares distribuidos por todo el país. Cada emplazamiento contará con un radar primario PSR3D de vigilancia tridimensional y un radar secundario MSSR, ofreciendo una visión precisa del tráfico aéreo incluso en las condiciones más exigentes.

La modernización no se queda en la simple sustitución de equipos. También se actualizarán emplazamientos previos como el de Lowther Hill, donde ya operaba un radar de Indra. Con la incorporación del radar secundario, se estandarizan diez estaciones, facilitando el mantenimiento y reduciendo costes operativos.


Sostenibilidad y tecnología: un mismo rumbo

Uno de los aspectos más destacados de esta renovación es su marcado carácter sostenible. Los radares de Indra están diseñados para ser gestionados de forma remota, lo que permite un considerable ahorro energético y la reducción de la huella de carbono. Gracias al uso de plataformas en la nube, el sistema de control y monitorización facilita el mantenimiento sin necesidad de desplazamientos constantes de técnicos.

Pero hay más: los nuevos radares incorporan algoritmos avanzados que mitigan las interferencias provocadas por los parques eólicos, una problemática creciente en el sector. Esto no solo garantiza la integridad de la señal radar, sino que también favorece la integración de energías renovables en el entorno aeronáutico sin poner en riesgo la seguridad.


Compromiso medioambiental y eficiencia operativa

La transición energética también alcanza al espacio aéreo. NATS se ha comprometido a alcanzar cero emisiones netas en sus operaciones de tráfico aéreo. Según Phil Blakemore, responsable del Servicio de Vigilancia de NATS, este proyecto es solo el inicio de una transformación integral. “Reemplazar nuestra flota de radares es la primera fase. Nos permitirá mantener una cobertura de calidad mientras reducimos el consumo energético entre un 30 y un 50%”, señaló.

Indra, por su parte, ve este contrato como una validación de su enfoque innovador. Víctor Martínez, director general de ATM de la compañía, subraya que este proyecto “consolida a Indra como referente global en tecnología para la gestión del tráfico aéreo”. El ejecutivo destacó la capacidad de la firma española para abordar proyectos de esta magnitud en países como Alemania, España y ahora el Reino Unido, los cuales lideran el llamado «cielo digital europeo».


Visión global, un futuro compartido

Este contrato no es un caso aislado en la trayectoria de Indra. La compañía ha desplegado más de 11.000 instalaciones de tráfico aéreo en el mundo y continúa ampliando su catálogo de soluciones para una gestión más inteligente y sostenible del espacio aéreo. Su enfoque puerta a puerta —desde el despegue hasta el aterrizaje— refleja una visión holística del futuro de la aviación.

En un sector donde la innovación tecnológica y la sostenibilidad ya no son opcionales, el acuerdo entre NATS e Indra representa un modelo replicable y eficiente que podría convertirse en referencia a nivel mundial.

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