Aviación Digital, Sp.- El repostaje en vuelo desde portaaviones es una de las misiones menos visibles, pero más determinantes, de la aviación naval. Con el primer vuelo del MQ-25A Stingray operacional, Boeing y la U.S. Navy han dado un paso clave para trasladar parte de esa carga desde cazas tripulados a un sistema aéreo no tripulado diseñado para operar en el entorno exigente de un portaaviones.
Un vuelo de dos horas para iniciar la campaña de ensayos
Boeing y la Marina de Estados Unidos completaron este pasado 25 de abril el primer vuelo de prueba de un MQ-25A Stingray operacional, con una duración aproximada de dos horas sobre el sur de Illinois. La compañía comunicó el hito ayer y lo presentó como un avance hacia la integración en portaaviones y las pruebas operacionales del programa.
Según Naval Air Systems Command (NAVAIR), el MQ-25A despegó a las 10:49, hora central de Estados Unidos, desde las instalaciones de Boeing en el aeropuerto MidAmerica St. Louis, en Mascoutah, Illinois. Durante la misión, pilotos de vehículo aéreo de la US Navy y Boeing controlaron la aeronave desde la estación terrestre Unmanned Carrier Aviation Mission Control System MD-5 Ground Control Station (GCS, estación de control en tierra), que incluye el sistema MDCX de Lockheed Martin.
La prueba validó controles básicos de vuelo, comportamiento del motor y características de manejo. Boeing añadió que el avión ejecutó un plan de misión predeterminado y demostró capacidad para rodar, despegar, volar, aterrizar y responder a comandos de forma autónoma, bajo supervisión desde la GCS.
Qué cambia para el ala aérea embarcada
El MQ-25A Stingray es el primer sistema aéreo no tripulado operacional de la US Navy diseñado para operar desde portaaviones, con la misión principal de actuar como avión cisterna. Su papel previsto es asumir parte de las tareas de reabastecimiento que hoy realizan cazas F/A-18E/F Super Hornet, liberando esas plataformas para misiones de combate, escolta o ataque.
La US Navy considera el programa como una puerta de entrada para integrar aeronaves no tripuladas en la cubierta de vuelo de un portaaviones y avanzar hacia operaciones tripuladas-no tripuladas. Rear Adm. Tony Rossi, responsable del Program Executive Office for Unmanned Aviation and Strike Weapons (PEO U&W), afirmó que el vuelo demuestra progreso hacia una capacidad de reabastecimiento embarcada destinada a ampliar el alcance y la letalidad de la flota.
En términos operativos, el impacto esperado no está tanto en la velocidad o en la maniobra del MQ-25A, sino en la gestión del radio de combate del Carrier Air Wing (CVW, ala aérea embarcada). Al desplazar misiones de cisterna desde aviones tripulados a una plataforma no tripulada, la US Navy busca aumentar persistencia, flexibilidad y disponibilidad de sus cazas embarcados.
Motor, industria y madurez del programa
Rolls-Royce confirmó que el MQ-25A está propulsado por un único motor AE 3007N, perteneciente a la familia AE. La compañía señaló que el vuelo acerca la plataforma a una decisión Milestone C, hito de adquisición asociado al paso hacia producción inicial, y a las pruebas de integración en portaaviones.
Boeing recuerda que el MQ-25A operacional se apoya en la experiencia del demostrador T1, que voló por primera vez en 2019. Ese activo de pruebas acumuló unas 125 horas de vuelo y permitió validar conceptos clave antes de los modelos Engineering Development Model (EDM, modelos de desarrollo de ingeniería).
El contrato original de desarrollo e ingeniería fue adjudicado en 2018 por 805,3 millones de dólares y cubría el diseño, desarrollo, fabricación, pruebas, entrega y soporte de cuatro vehículos aéreos MQ-25A. Boeing indica que la aeronave que acaba de volar es la primera de esos cuatro modelos EDM que se entregarán a la Marina.
Siguientes pasos: más vuelos en Illinois y traslado a Pax River
La campaña continuará con vuelos adicionales desde MidAmerica St. Louis Airport para seguir validando controles de vuelo y capacidades antes del traslado a Naval Air Station Patuxent River, en Maryland, donde se prepararán las calificaciones relacionadas con operaciones embarcadas.
NAVAIR añadió que el equipo integrado de pruebas continuará con la integración de la estación de control, la expansión de la envolvente de vuelo y la verificación de parámetros de rendimiento antes del vuelo de traslado a Pax River, previsto para más adelante este año, sin fecha concreta publicada.
Un punto pendiente es el calendario real de entrada en servicio. La planificación original de 2018 apuntaba a una capacidad operativa inicial en 2024, pero ese plazo ya no se corresponde con el estado actual del programa. USNI News, citando documentos presupuestarios revisados por el medio y una declaración del servicio, informó el 27 de abril que la Initial Operational Capability (IOC, capacidad operativa inicial) se habría desplazado a 2029, aspecto este que no ha sido confirmado por Boeing.






