Aviación Digital, Sp.- SpaceX trabaja para lanzar, no antes del 28 de agosto de 2026, el decimocuarto vuelo de prueba orbital de su cohete Starship desde la base de Starbase, en Texas. El vuelo, conocido como Flight 14, marcará el primer intento de la compañía de alcanzar una órbita completa y desplegar cargas útiles reales: una tanda de satélites de nueva generación de su constelación Starlink V3.
Un hito tras el éxito del escudo térmico
El anuncio se produjo durante la primera presentación de resultados trimestrales de SpaceX como compañía cotizada, celebrada el 4 de agosto de 2026 tras su salida a bolsa del 12 de junio, valorada en 1,77 billones de dólares. En ella, su consejero delegado, Elon Musk, afirmó que «consideraría resuelto el problema del escudo térmico» tras el buen comportamiento mostrado en el vuelo anterior, el Flight 13, lanzado el 24 de julio.
Según los últimos datos disponibles, el vehículo de prueba —compuesto por la nave Ship 41 y el propulsor Booster 21— ha completado ya sus ensayos criogénicos de presión y la instalación de los motores Raptor, además de una prueba de encendido estático de un solo motor realizada el 20 de agosto. La ventana de lanzamiento para esta misión se extiende, según los permisos solicitados, hasta febrero de 2027, lo que da a SpaceX margen para nuevos intentos si el primero no se produce en la fecha prevista.
La captura con la torre, aplazada
Uno de los hitos más esperados del programa Starship es la recuperación de la nave superior (Ship) mediante los brazos mecánicos de la torre de lanzamiento, una maniobra que SpaceX ya realiza de forma habitual con el propulsor Super Heavy pero que nunca ha intentado con la etapa superior. Musk señaló durante la misma comparecencia que esa prueba «probablemente» tendrá que esperar, condicionada a la autorización regulatoria correspondiente, y que se llevará a cabo «en los próximos meses» y no en este vuelo.
El directivo aprovechó también la presentación de resultados para proyectar el ritmo futuro de lanzamientos del programa, al afirmar que en el plazo de un año la compañía podría estar realizando «al menos un vuelo diario, posiblemente más» del sistema Starship, una cadencia muy superior a la actual y que dependerá de que el vehículo demuestre fiabilidad en misiones orbitales reales como la que se prepara para finales de agosto.
Qué está en juego para Starlink
El despliegue de los satélites Starlink V3 sería, de confirmarse, el primer uso operativo de Starship como lanzador de carga útil real, más allá de las pruebas de vuelo suborbital y orbital sin carga realizadas hasta ahora. Los satélites de la generación V3 están diseñados específicamente para aprovechar la capacidad de carga de Starship, muy superior a la de los Falcon 9 empleados hasta la fecha para la constelación, por lo que su despliegue exitoso sería determinante para la estrategia comercial de SpaceX en banda ancha por satélite.






