Aviación Digital, Sp. – La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) dio en el 28 de febrero 3 meses a Boeing para solucionar sus múltiples problemas de seguridad en la fabricación. Un plazo que expira esta semana sin que la compañía haya demostrado que ha superado dicha problemática.
Todo comenzó con el desprendimiento de una puerta en un vuelo de Alaska Airlines en enero de 2024. Un accidente que reveló la mala praxis de la compañía en materia de seguridad y de calidad. Un accidente que ha desencadenado una crisis que está costando una millonada al fabricante norteamericano.
Tras el accidente, la FAA condujo una investigación a Boeing y a su proveedor Spirit Aerosystems que sacó a la luz las malas prácticas de ambos. Suspendieron gran parte de las pruebas a las que fueron sometidas. De tal forma, la FAA dio 90 días a la compañía para solucionar sus problemas pero aún no ha expuesto hechos concluyentes que lo demuestren. Para más inri, en los últimos meses se han amontonado los accidentes de aviones comerciales del fabricante.
La auditoría se tradujo en múltiples investigaciones contra Boeing, en la inmovilización de cerca de 200 aparatos y en la limitación de la producción del 737. Así las cifras de Boeing en el presente curso no cumplen con las expectativas ni en entregas ni en cifras de negocio.






