EASA y FAA ordenan revisar motores Trent de Rolls-Royce por riesgo de parada

La Agencia Europea de Seguridad Aérea y la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos han ordenado revisar los motores Trent 768-60, 772-60 y 772B-60 de Rolls-Royce ante el riesgo de que un fallo en la bomba de aceite provoque la parada simultánea de los dos motores en un avión bimotor.

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Aviación Digital, Sp.- La directiva, publicada por la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA) en el Registro Federal el 18 de septiembre de 2026 y con entrada en vigor el 21 de septiembre, adopta a nivel estadounidense una directiva de emergencia que la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ya había dictado el 5 de septiembre tras detectar varios casos de baja presión de aceite en estos motores.

Un fallo con potencial de doble parada de motor

La nueva directiva de aeronavegabilidad (AD, por sus siglas en inglés) afecta a los motores Rolls-Royce Deutschland Trent 768-60, 772-60 y 772B-60, pertenecientes a la familia Trent 700, motorización habitual del Airbus A330. Según el texto publicado por la FAA, se han identificado no conformidades que provocan episodios de baja presión de aceite en las bombas de aceite de baja vida útil de estos motores, originadas por un fallo en el cuello de cizalladura del acoplamiento de entrada de la bomba.

El riesgo que se busca conjurar es especialmente grave en un avión bimotor: si el defecto afecta simultáneamente a los dos motores de una misma aeronave, podría producirse una parada conjunta de ambos, con la consiguiente pérdida de control del avión. Es precisamente esta posibilidad —remota, pero con consecuencias potencialmente catastróficas— la que ha llevado a las autoridades de aeronavegabilidad a actuar con celeridad, primero en Europa y después en Estados Unidos.

Qué deben hacer las aerolíneas

La directiva estadounidense obliga a los operadores a «despairar» los motores en los aviones que cuenten con dos unidades potencialmente afectadas, de manera que no pueda haber más de una bomba de aceite defectuosa instalada por avión bimotor. En la práctica, esto implica una primera fase de comprobación documental de los registros de cada motor, que la FAA estima en aproximadamente una hora de trabajo, seguida, si procede, de la reparación o sustitución de la bomba de aceite afectada, una tarea que puede requerir hasta 16 horas de trabajo y un coste en piezas de 237.070 dólares por motor.

Según los datos manejados por la FAA, la directiva afecta a aproximadamente 132 motores instalados en aviones matriculados en Estados Unidos, si bien el organismo no ha detallado públicamente en qué modelos de avión están instalados esos motores en concreto. El plazo para presentar alegaciones al texto de la directiva finaliza el 2 de noviembre de 2026, aunque la medida es de aplicación obligatoria desde su entrada en vigor.

De la directiva de emergencia a la norma definitiva

El proceso seguido en este caso, una directiva de emergencia de EASA seguida, dos semanas después, de la adopción de una norma equivalente por parte de la FAA, es el procedimiento habitual cuando un fabricante europeo como Rolls-Royce detecta un problema de seguridad que afecta a motores certificados a ambos lados del Atlántico. La coordinación entre ambas agencias, aunque no siempre simultánea, busca asegurar que ningún operador quede sujeto a estándares de seguridad distintos en función de dónde tenga matriculada su flota.

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