Aviación Digital, Sp.- Una prueba de encendido previa al lanzamiento, diseñada para reducir riesgos antes del vuelo, se convirtió en el nuevo punto crítico del programa New Glenn. El lanzador pesado de Blue Origin explotó el 28 de mayo durante un ensayo en tierra en el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, sin que se notificaran heridos.
Una anomalía en el LC-36 durante un encendido estático
El incidente se produjo alrededor de las 21:00 hora del Este de Estados Unidos del jueves 28 de mayo, 01:00 UTC del 29 de mayo, 03:00 CEST en España, durante un hot-fire test, una prueba en la que los motores se encienden con el vehículo sujeto a la plataforma. Vídeos difundidos por canales de seguimiento espacial mostraron una gran bola de fuego y una columna de humo sobre el área de lanzamiento.
Blue Origin confirmó que había sufrido una “anomalía” durante la prueba y señaló que todo el personal estaba localizado. La compañía no ha comunicado todavía una causa raíz, ni ha detallado el alcance de los daños en el vehículo, la plataforma o los sistemas de apoyo en tierra.
La prueba tuvo lugar en el LC-36, infraestructura reconstruida por Blue Origin en Cabo Cañaveral para las operaciones del New Glenn. Según AP, viviendas en Cabo Cañaveral y Cocoa Beach notaron la sacudida, mientras los equipos de emergencia permanecieron en la zona más de una hora. Las autoridades locales indicaron que no había amenaza por emanaciones u otros peligros inmediatos.
Impacto en NG-4 y en la constelación Amazon Leo
El cohete se preparaba para la misión NG-4, prevista para transportar 48 satélites de Amazon Leo, la red de banda ancha en órbita terrestre baja, LEO, antes conocida como Project Kuiper. Reuters informó que Blue Origin había anunciado el miércoles que preparaba el vehículo para lanzar esos 48 satélites, aunque no había dado una fecha oficial de lanzamiento en esa comunicación.
La misión habría sido relevante por dos motivos: habría marcado el primer lanzamiento de satélites Amazon Leo a bordo de New Glenn y habría añadido capacidad a una constelación autorizada inicialmente por la Federal Communications Commission para 3.236 satélites. Amazon describe Leo como una red LEO orientada a ofrecer internet de baja latencia en zonas con conectividad limitada o inexistente.
Blue Origin fue seleccionada en 2022 para 12 lanzamientos de Project Kuiper, con opciones para hasta 15 adicionales, desde el LC-36. Ese contrato, ahora vinculado al despliegue de Amazon Leo, es uno de los pilares comerciales del New Glenn.
Un segundo golpe tras el problema de NG-3
La explosión llega apenas días después de que la Federal Aviation Administration, cerrara la investigación del incidente de NG-3. Esa misión, lanzada el 19 de abril de 2026, sufrió una anomalía en la segunda etapa que impidió colocar la carga útil en la órbita prevista.
La FAA indicó el 22 de mayo que la causa directa del suceso de NG-3 fue una fuga criogénica que congeló una línea hidráulica y derivó en una anomalía de empuje durante el encendido de la segunda etapa. Blue Origin identificó nueve acciones correctivas, y la FAA autorizó el retorno al vuelo del New Glenn siempre que se cumplieran los demás requisitos de licencia.
Ese antecedente es importante porque el New Glenn combina una primera etapa reutilizable propulsada por siete motores BE-4 con una etapa superior de hidrógeno líquido equipada con motores BE-3U. Blue Origin promociona el vehículo como un lanzador de 98 metros de altura, con cofia de 7 metros, capacidad de más de 45 toneladas a LEO y más de 13 toneladas a órbita de transferencia geoestacionaria GTO por sus siglas en inglés.
All personnel are accounted for and safe. It’s too early to know the root cause but we’re already working to find it. Very rough day, but we’ll rebuild whatever needs rebuilding and get back to flying. It’s worth it.
— Jeff Bezos (@JeffBezos) May 29, 2026
Repercusiones regulatorias y comerciales
La FAA dijo que estaba al tanto del incidente, pero que la prueba quedaba fuera de su ámbito de licencia y no afectó al tráfico aéreo regional. Aun así, cualquier retorno a operaciones de lanzamiento dependerá de la evaluación técnica de Blue Origin, de posibles revisiones de seguridad de rango y de la verificación de que el sistema de lanzamiento no representa riesgos para el público.
Para Amazon, el problema añade incertidumbre a una campaña de despliegue que requiere cadencia alta, múltiples proveedores de lanzamiento y control estricto de ventanas regulatorias. Para Blue Origin, el reto es doble: reconstruir la confianza técnica del vehículo tras NG-3 y determinar si la explosión afecta solo al ejemplar de vuelo, a la infraestructura del LC-36 o a elementos comunes del sistema.
Jeff Bezos afirmó en X que era demasiado pronto para conocer la causa raíz y que la compañía reconstruiría lo necesario para volver a volar. La NASA —National Aeronautics and Space Administration— también reconoció el incidente y señaló que evaluará cualquier impacto sobre programas lunares como Artemis.






