Aviación Digital, Sp.- El piloto español Miguel Iturmendi completó en Zephyrhills los primeros vuelos de ensayo de un avión eléctrico tripulado propulsado por baterías de estado sólido, una tecnología que Helios Horizon considera decisiva para hacer viable la aviación eléctrica comercial.
Un hito técnico con protagonismo español
La carrera por llevar la propulsión eléctrica más allá de los vuelos demostrativos de corta duración acaba de sumar un nuevo capítulo. Según una nota difundida por Helios Horizon el 8 de junio, el piloto español Miguel Iturmendi, jefe de pilotos de prueba del proyecto, completó el viernes 5 de junio una serie de vuelos iniciales en el Zephyrhills Municipal Airport, en Florida, con un avión eléctrico tripulado alimentado por baterías de estado sólido.
El protagonismo de Iturmendi no es menor. Su perfil público lo identifica como piloto de pruebas español, con formación en aeronáutica e ingeniería de ensayos en vuelo, más de 10.000 horas de vuelo y experiencia en prototipos como Perlan 2, HondaJet y Saab 340 MBSAR. En el caso de Helios Horizon, su papel combina pilotaje experimental, validación de sistemas y desarrollo de una arquitectura eléctrica orientada a vuelos de gran altitud.

Baterías sólidas frente a ion-litio convencional
El avión Helios Horizon ya había volado anteriormente con baterías de ion-litio, pero la nueva configuración sustituye ese sistema por baterías de estado sólido. Según la compañía, el paquete anterior ofrecía 260 Wh/kg, mientras que la nueva batería alcanza 410 Wh/kg, una mejora relevante para una aeronave en la que cada kilogramo condiciona autonomía, techo operativo y margen de seguridad.
Helios Horizon sostiene que estas baterías son más compactas, ofrecen entre un 60% y un 80% más de densidad energética y pueden cargarse desde un nivel casi vacío hasta el 80% en menos de 15 minutos. La empresa también afirma que la mayor estabilidad térmica de la tecnología reduce el riesgo de combustión frente a celdas convencionales con electrolito líquido.
Ese punto es especialmente sensible en aviación. La Federal Aviation Administration (FAA) recuerda que las baterías de ion-litio pueden sobrecalentarse y entrar en fuga térmica si se dañan, se sobrecargan o presentan defectos de fabricación. La European Union Aviation Safety Agency (EASA), por su parte, ha desarrollado la condición especial SC E-19 para sistemas de propulsión eléctrica e híbrida, con requisitos de certificación adaptados a arquitecturas que incluyen baterías de propulsión.
Iturmendi: “una tecnología para hacer viable la aviación eléctrica comercial”
“Por primera vez tenemos una tecnología de baterías que ofrece la autonomía y los tiempos de carga necesarios para hacer viable la aviación eléctrica comercial, con el nivel de seguridad que exigirá el público”, afirmó Iturmendi, según la nota de Helios Horizon.
La prueba del viernes tuvo un objetivo concreto: validar el peso y centrado de la aeronave tras la integración de las nuevas baterías y confirmar en vuelo el rendimiento ya observado durante ensayos en tierra de varias horas. La compañía asegura que los vuelos fueron cortos y que la respuesta del sistema superó las expectativas de rendimiento sostenido.
Helios Horizon también destaca una capacidad adicional: la aeronave puede recargarse en tierra desde fuentes eléctricas de corriente alterna sin infraestructura especial y, en vuelo, mediante paneles solares o usando la hélice como turbina durante descensos sin empuje. Iturmendi denomina esta técnica “vuelo regenerativo”, al combinar planeo y molinete de hélice para recuperar energía.
El objetivo: superar los 40.000 pies
El proyecto Helios Horizon ya contaba con antecedentes de vuelos eléctricos de gran altitud. En 2024, Aviation International News informó de que el equipo trabajaba con un motovelero Pipistrel Taurus modificado para vuelos eléctricos por encima de 40.000 pies, unos 12.192 metros. La nota actual recuerda que la aeronave ha alcanzado previamente 24.000 pies, equivalentes a unos 7.315 metros, y que el equipo mantiene como objetivo vuelos por encima de los 40.000 pies, altitud superior a la de muchas operaciones de aviación comercial.
La introducción de baterías sólidas podría ser clave para ese salto. Según Helios Horizon, el menor volumen, la mayor densidad energética y las diferentes características de descarga deberían mejorar autonomía, altitud y duración de vuelo. Iturmendi espera completar vuelos de perfil estratosférico con una sola carga, aunque ese objetivo aún no ha sido demostrado públicamente con la nueva configuración.






