Aviación Digital, Sp.- La exposición pública de la actividad en cabina se ha convertido en un nuevo frente para la cultura de seguridad aérea. El COPAC recuerda a los pilotos que el uso de redes sociales debe ser compatible con la confidencialidad, la concentración operacional y el respeto a pasajeros y tripulaciones.
El COPAC refuerza sus pautas sobre redes sociales para pilotos
El Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC) ha difundido nuevas recomendaciones dirigidas a sus colegiados sobre el uso responsable de redes sociales por parte de los pilotos, tras recibir comentarios de numerosos profesionales sobre publicaciones consideradas inadecuadas en el entorno aeronáutico.
Según el boletín COPAC Informa facilitado para esta noticia, el Colegio apela a la responsabilidad inherente a la profesión de piloto, a la toma de decisiones, al servicio público y a la formación continua. También recuerda la necesidad de respetar el código deontológico y las competencias profesionales asociadas al ejercicio de la aviación comercial.
El mensaje se enmarca en una preocupación creciente: la facilidad para publicar imágenes, vídeos o datos operacionales puede chocar con obligaciones de confidencialidad, protección de datos, disciplina de cabina y preservación de la imagen profesional. El propio COPAC ya había recordado en 2023 la necesidad de hacer un uso “adecuado y responsable” de las redes sociales, citando riesgos para la seguridad de los vuelos, la reputación personal y corporativa, y la protección de la imagen de tripulantes y pasajeros.
Qué recomienda el Colegio a los profesionales
El documento difundido por el COPAC resume tres pautas principales. La primera es no compartir información que identifique vuelos, trayectorias, incidentes o datos confidenciales. En términos operacionales, esto afecta a contenidos que puedan revelar detalles de una operación concreta, rutas, horarios, matrículas, situaciones anómalas o información interna del operador.
La segunda recomendación es no captar imágenes sin consentimiento de otros tripulantes, pasajeros o usuarios del servicio. El criterio es relevante tanto desde el punto de vista de la protección de datos como de la relación profesional dentro de una tripulación, especialmente cuando las imágenes se toman en espacios de trabajo o durante una operación comercial.
La tercera pauta se centra en las fases de mayor carga de trabajo: el COPAC recomienda no acceder a redes sociales ni captar imágenes durante aproximación, despegue, aterrizaje o en condiciones adversas. Esta indicación conecta con el principio de “cabina estéril” o sterile flight deck, concepto que la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA) define como los periodos en los que la tripulación de vuelo no debe ser perturbada salvo por asuntos críticos para la seguridad de la operación o de los ocupantes. EASA vincula estos procedimientos a fases críticas como despegue, aterrizaje, rodaje y operaciones por debajo de 10.000 pies, salvo vuelo de crucero.
Impacto para seguridad operacional, compañías y cultura profesional
Aunque las recomendaciones no describen un incidente concreto ni identifican operadores, su lectura tiene implicaciones directas para aerolíneas, escuelas, aviación corporativa y operadores. El uso de teléfonos móviles o dispositivos personales en cabina puede generar distracciones si se produce fuera de los procedimientos establecidos por el operador.
La regulación española sobre PED (Portable Electronic Devices, dispositivos electrónicos portátiles) ya recoge restricciones y cautelas para el uso de equipos electrónicos a bordo. Una circular publicada en el Boletín Oficial del Estado indica que los dispositivos proporcionados para asistir a la tripulación de vuelo deben utilizarse conforme a los procedimientos y condiciones del Manual de Operaciones del operador, y que los tripulantes deben evitar teléfonos celulares u otros dispositivos de transmisión durante procedimientos críticos previos al vuelo.






