EasyJet se enfrenta a una reclamación de 62 millones de euros por seis aviones Airbus que quedaron estacionados en los aeropuertos de Madrid y Larnaca, en Chipre, tras el inicio de la guerra de Ucrania.
El conflicto ha terminado en los tribunales de Londres, donde se dirime ahora quién debe asumir las pérdidas ocasionadas por unas aeronaves que permanecieron fuera de servicio.
La demanda procede del entorno de STLC, una compañía irlandesa dedicada al arrendamiento de aeronaves que estaba vinculada a la rusa GTLK. Los seis aparatos habían sido alquilados a EasyJet, pero la situación cambió radicalmente en 2022 con las sanciones impuestas a empresas y activos relacionados con Rusia.
Seis aviones atrapados por las sanciones a Rusia
El origen del litigio se encuentra en las consecuencias que tuvo para el sector aéreo europeo la invasión rusa de Ucrania. Las restricciones aprobadas por los países occidentales afectaron directamente a contratos, operaciones financieras y acuerdos de leasing relacionados con compañías rusas.
En ese escenario, los seis Airbus utilizados por EasyJet quedaron en tierra. Parte de la flota permaneció en Madrid y el resto en Larnaca. Según la reclamación presentada contra la aerolínea británica, EasyJet dejó de hacerse cargo de los aparatos y de determinadas obligaciones vinculadas a su conservación.
El momento era especialmente complejo para la aviación. El sector todavía arrastraba las consecuencias de la pandemia, durante la cual miles de aeronaves permanecieron estacionadas debido al hundimiento de la demanda.
Mantener un avión parado también supone un coste: requiere inspecciones, trabajos preventivos y procedimientos específicos para evitar su deterioro.
STLC terminó en liquidación
La situación empresarial de STLC también sufrió un vuelco. La sociedad irlandesa terminó entrando en liquidación y la gestión de sus obligaciones pendientes pasó a manos de un interventor judicial.
Es precisamente durante este proceso cuando se ha puesto el foco sobre los seis Airbus operados anteriormente por EasyJet. Los representantes de STLC consideran que la compañía aérea no podía limitarse a dejar los aviones estacionados alegando el contexto derivado de las sanciones.
La reclamación económica alcanza los 62 millones de euros y no se limita al supuesto deterioro de las aeronaves. También incluye cantidades relacionadas con obligaciones contractuales, rentas de alquiler pendientes y otros costes que se habrían acumulado mientras los aparatos permanecían inmovilizados.
EasyJet deberá defender su actuación ante la justicia
Una de las claves del procedimiento será determinar hasta dónde llegaban las responsabilidades contractuales de EasyJet una vez que entraron en vigor las sanciones occidentales.
Los abogados vinculados a STLC sostienen que las restricciones contra Rusia no eximían automáticamente a la aerolínea de todas sus obligaciones respecto a las aeronaves.
El caso pone además sobre la mesa uno de los problemas que afrontó la industria mundial del leasing tras febrero de 2022. Las sanciones alteraron contratos de alquiler, financiación y propiedad de numerosos aviones relacionados directa o indirectamente con empresas rusas.
Ahora serán los tribunales londinenses los que tendrán que determinar si EasyJet actuó correctamente dadas aquellas circunstancias excepcionales o si, como sostiene la parte demandante, debe responder económicamente por el estado de los seis Airbus y por las cantidades acumuladas durante el periodo en el que permanecieron estacionados.






