Ryanair gana 2.150 millones de euros en el primer semestre, un 15 % menos, y calcula que el combustible le costará unos 2.000 millones más en el ejercicio que termina en marzo de 2028.
Aviación Digital, Sp.- La aerolínea con mayor volumen de pasajeros de Europa ha presentado sus resultados de abril a septiembre: crece en tráfico e ingresos, pero el encarecimiento del queroseno y la caída de la tarifa media recortan su beneficio y la obligan a revisar costes, con posibles congelaciones salariales temporales incluidas.
Ryanair ha informado de un beneficio después de impuestos de 2.150 millones de euros en los seis meses cerrados el 30 de septiembre, frente a los 2.540 millones del mismo periodo del año anterior, lo que supone un descenso del 15 %.
En el segundo trimestre fiscal el beneficio fue de 1.610 millones, en línea con las previsiones de los analistas, según recoge RTÉ. El beneficio por acción diluido bajó un 14 %, hasta 2,05 euros, según Euronews.
Más pasajeros, pero con tarifas más bajas
Los ingresos subieron un 3 %, hasta 10.080 millones de euros (9.820 millones un año antes), y los pasajeros transportados crecieron un 6 %, hasta 125,8 millones desde 119 millones. La tarifa media, en cambio, cayó un 4 %: de 58 a 55,70 euros. Los costes operativos aumentaron un 10 %, hasta 7.690 millones de euros.
La compañía atribuye parte de la debilidad de la demanda al conflicto de Oriente Medio, que hace que los consumidores sean más cautos y reserven con menos antelación. Para el trimestre en curso (octubre-diciembre), las tarifas se sitúan ligeramente por encima de las del año anterior, aunque las reservas tardías complican la visibilidad.
El combustible, el factor decisivo
El precio del combustible de aviación sin cobertura se duplicó durante el periodo, lo que explica buena parte de la caída del beneficio. Ryanair tiene cubierto el 80 % de sus necesidades hasta marzo de 2027 a 67 dólares por barril. Para los doce meses siguientes, la cobertura ha subido al 25 % a 95 dólares por barril, frente al 15 % a 85 dólares que tenía a finales de junio.
Con los precios a plazo actuales, la aerolínea estima que su factura de combustible aumentará en unos 2.000 millones de euros en el ejercicio que termina en marzo de 2028, y considera improbable que las subidas de tarifas en corto radio lo compensen por completo.
Las coberturas más baratas vencen antes del verano de 2027. Su consejero delegado, Michael O’Leary, afirmó que espera que el combustible siga caro bien entrado 2027, salvo que el conflicto de Oriente Medio se resuelva con rapidez.
Medidas de contención y retorno al accionista
Ryanair revisa todos sus costes y no descarta congelaciones salariales temporales. Entre las vías de ahorro: la negociación con aeropuertos, ratios de tripulación más ajustados y un mayor uso de la inteligencia artificial en las áreas de apoyo.
En septiembre ya recortó su programación de invierno para limitar la exposición al combustible sin cobertura, y su objetivo de pasajeros para el ejercicio bajó de 216 a 214 millones, según Euronews.
Pese a ello, anunció una recompra de acciones de 800 millones de euros que arrancará en febrero de 2027 y durará unos diez meses, sujeta a las condiciones de mercado.









