Claudia C./ Aviación Digital, Sp.- El pasado 10 de febrero de 2025, el desierto de Mojave fue testigo de un hito en la aviación civil: el XB-1 de Boom Supersonic, en colaboración con la NASA, rompió la barrera del sonido sin generar un boom sónico audible en tierra: un logro que allana el camino para el regreso de los vuelos comerciales supersónicos.
We nailed it.
— Boom Supersonic (@boomaero) March 3, 2025
During XB-1’s second supersonic flight, we partnered with @NASA to take this Schlieren image of XB-1 pushing through the air at supersonic speeds. Here’s the shot, captured by NASA teams on the ground. It documents the changing air density around XB-1 and the… pic.twitter.com/89HFHQ30W3
Renacimiento del Vuelo Supersónico
Desde la retirada del Concorde en 2003, la aviación comercial ha carecido de opciones de transporte supersónico. Boom Supersonic, con sede en Denver, Colorado, ha asumido el desafío de revivir este tipo de viajes. Su prototipo, el XB-1 «Baby Boom», es un demostrador tecnológico diseñado para allanar el camino hacia el Overture, un avión comercial supersónico con capacidad para entre 65 y 80 pasajeros y una velocidad de crucero de Mach 1.7.

Asociación con la NASA: Fotografía de Schlieren
Durante el segundo vuelo supersónico del XB-1, la NASA empleó la técnica de fotografía de Schlieren para capturar las ondas de choque generadas al superar la velocidad del sonido. Esta técnica visualiza las variaciones de densidad en el aire, permitiendo observar fenómenos que, de otro modo, serían invisibles al ojo humano. El equipo de la NASA, utilizando telescopios terrestres equipados con filtros especiales, logró capturar imágenes del XB-1 mientras volaba frente al sol, destacando las ondas de choque alrededor de la aeronave.
Logística y precisión en el vuelo
La captura de imágenes de Schlieren requiere una coordinación meticulosa. El piloto jefe de pruebas de Boom, Tristan «Geppetto» Brandenburg, tuvo que posicionar el XB-1 en un punto exacto sobre el desierto de Mojave para que la NASA pudiera obtener las imágenes deseadas. Para ello, se desarrolló un software de aviónica que guiaba al piloto a través de puntos específicos en el espacio aéreo, asegurando la alineación perfecta con el sol en el momento de la fotografía.
Today, Boom (YC W16) made history. They successfully broke the sound barrier (3 times!) with XB-1, the first civil supersonic jet made in America.
— Y Combinator (@ycombinator) January 28, 2025
Congrats to @bscholl, Chief Test Pilot Tristan "Gepetto" Brandenburg, and the entire @boomaero team! pic.twitter.com/dDlfnE86Wr
Silencio en el Vuelo Supersónico: Boomless Cruise
Uno de los desafíos históricos del vuelo supersónico ha sido el boom sónico, una explosión sónica que ocurre cuando una aeronave supera la velocidad del sonido. Este fenómeno ha limitado las rutas de vuelo sobre áreas pobladas debido al ruido generado. Sin embargo, durante las pruebas del XB-1, se confirmó que no se produjo un boom sónico audible en tierra, gracias a una técnica conocida como «Boomless Cruise». Esta permite que la aeronave vuele a velocidades de hasta Mach 1.3 sin generar un boom sónico perceptible, lo que podría reducir los tiempos de vuelo de costa a costa en Estados Unidos hasta en 90 minutos.
When the experimental XB-1 aircraft achieved supersonic speeds on a test flight, it did not create a disruptive sonic boom – thanks to a physics phenomenon called the Mach cutoff https://t.co/mi3QmeOqOl
— New Scientist (@newscientist) February 23, 2025
Futuro: Del XB-1 al Overture
El éxito del XB-1 es un paso crucial hacia la realización del Overture, el avión comercial supersónico que Boom Supersonic planea introducir en 2029. Este avión está diseñado para operar con un 100% de combustible de aviación sostenible, alineándose con los objetivos de sostenibilidad de la industria. Además, la compañía ya cuenta con 130 pedidos y opciones de compra de aerolíneas como United Airlines, American Airlines y Japan Airlines.
Desafíos y Consideraciones Futuras
A pesar de los avances, la reintroducción de vuelos comerciales supersónicos enfrenta desafíos significativos. Las regulaciones sobre el boom sónico, las preocupaciones ambientales y la viabilidad económica son aspectos que requieren atención. Sin embargo, la colaboración entre Boom Supersonic y la NASA demuestra un compromiso con la innovación y la búsqueda de soluciones a estos desafíos.






