Aviacion Digital, Sp.- Decenas de trabajadores de helicópteros, rescatadores y sanitarios dedicados al rescate, emergencias sanitarias, extinción de incendios y salvamento marítimo han irrumpido este miércoles frente al Congreso de los Diputados para visibilizar la precariedad que padecen en en el sector de los Trabajos Aéreos. Convocados por el Sindicato Libre de Trabajadores Aéreos (SLTA), el gremio más representativo del sector, han anunciado que la huelga actual –iniciada en julio en Avincis y extendida a Pegasus desde septiembre– se convertirá en indefinida a partir de finales de enero, ante la falta de avances en las negociaciones.
Esteban Sánchez del Campo, secretario general del SLTA, ha sido el portavoz principal en la manifestación, que ha contado con el apoyo visible de familiares de los afectados. «Somos los héroes que aparecemos del cielo ante cualquier catástrofe, pero cuando el país ya no echa humo y desaparecemos de los telediarios, seguimos teniendo familia y derechos«.
Los manifestantes, ataviados con chalecos reflectantes y pancartas reivindicativas, han denunciado que las empresas niegan sus derechos básicos como el conocimiento anticipado de los ocho días libres mensuales, el cómputo como tiempo efectivo de las horas de formación obligatoria y guardias presenciales, el derecho a la desconexión digital, un reparto equitativo de los beneficios financiados por impuestos públicos, el reconocimiento de turnos de 23 días seguidos con 12 horas de alerta para despegar en 15 minutos, y la contabilización como trabajo de los días de viaje de incorporación y salida –actualmente tratados como descanso, lo que «roba tiempo a nuestras familias«.
José Moya, responsable de lucha contra incendios del sindicato SLTA, ha destacado el riesgo de colapso en el sector por la huida de talento joven hacia el extranjero, debido a sueldos bajos, costes elevados de formación y condiciones extenuantes que suman hasta 2.080 horas anuales de disponibilidad casi constante. «Los ciudadanos pagan sus impuestos para un sistema de emergencias eficaz, no para engrosar los beneficios de fondos de inversión que solo miran por su rentabilidad«, ha criticado Moya, subrayando que la huelga es «invisible» por los servicios mínimos del 100% impuestos por las administraciones.
Apoyo de partidos: Reuniones con los Grupos Políticos
La concentración ha derivado en reuniones con representantes parlamentarios, donde el SLTA ha expuesto la falta de conciliación familiar, la inexistencia de subrogación laboral para mayor estabilidad y seguridad en vuelos, y el peligro de paralización de servicios esenciales por escasez de personal. Han sido recibidos por distintos grupos , que han mostrado «asombro» ante la precariedad en servicios dependientes de administraciones autonómicas y el Gobierno central.
En un gesto de solidaridad que ha marcado la jornada, Patricia Rueda, diputada de VOX por Málaga en el Congreso de los Diputados, se ha acercado espontáneamente al lugar de la concentración frente a la Cámara Baja.
Rueda subrayó el servicio esencial que los trabajadores aéreos prestan a la sociedad, destacando su papel en emergencias sanitarias, incendios —donde este verano se quemaron casi 400.000 hectáreas— y rescates marítimos. Critica que, pese a esta entrega profesional, el gobierno los abandona y se contradice: habla de conciliación y feminismo, pero no atiende a estas familias ni reconoce la problemática de las mujeres que pierden un bebé —caso relatado en la concentración.
Respecto a la gestión política y administrativa, la portavoz de Vox señala el problema de que los contratos de servicios ambientales y de emergencias dependen exclusivamente de las comunidades autónomas, y muchas veces no se actualizan adecuadamente los salarios según el IPC (Índice de Precios al Consumo).
Los sindicalistas han instado a una mesa de negociación urgente para desbloquear el conflicto, enfatizando que sin mejoras, el relevo generacional se evaporará, comprometiendo la calidad de servicios vitales como evacuaciones de politraumatizados o rescates nocturnos en el mar. «Hoy pedimos auxilio: después de apagar miles de hectáreas y salvar vidas, es momento de que nos ayuden«, ha concluido Sánchez






