Avión Digital, Sp.- En escenarios donde la amenaza de misiles portátiles (MANPADS) se concentra en despegues y aterrizajes, la autoprotección deja de ser «opcional». Indra ha equipado el primer A400M del Ejército del Aire y del Espacio con InShield, un sistema DIRCM (Directed Infrared Countermeasures, contramedidas infrarrojas dirigidas) capaz de detectar y neutralizar automáticamente el ataque de uno o varios misiles guiados por infrarrojo mediante el uso de un láser dirigido que «ciega» o perturba su guiado y los desvía.
La entrega oficial se ha celebrado en la Línea de Ensamblaje Final (FAL) de Airbus en San Pablo (Sevilla), donde Airbus ha llevado a cabo las modificaciones estructurales necesarias para integrar el sistema en la aeronave, culminando con la entrega de la primera unidad del A400M español equipada con InShield.
¿Por qué importa operativamente?
El A400M, por su perfil de misión de transporte táctico de tropas y carga, opera a velocidades relativamente bajas y a cotas reducidas en fases críticas como despegue y aterrizaje, lo que lo hace especialmente vulnerable a sistemas MANPADS, una de las amenazas más habituales en entornos de conflicto. En este contexto, un sistema DIRCM añade una capa activa de autoprotección frente a misiles con buscador infrarrojo al detectar el lanzamiento, calcular la trayectoria y aplicar energía láser sobre el sensor del misil para degradar su capacidad de guiado y forzar su desvío.
Cómo funciona InShield y nivel de madurez
Según Indra, InShield reacciona de forma inmediata al lanzamiento del misil, realiza el cálculo de trayectoria y dirige el haz láser al sistema de guiado infrarrojo, con la precisión y velocidad necesarias para contrarrestar incluso ataques simultáneos. La compañía destaca además el carácter modular del sistema, diseñado para integrarse en diferentes tipos de aeronaves y helicópteros, y apunta a aplicaciones en plataformas como CH-47 y NH90.
En cuanto a su grado de madurez, Indra subraya que InShield ha sido ensayado en distintos escenarios, incluidos ejercicios EMBOW XVI de la OTAN y pruebas con «fuego real» (misiles reales), en las que el sistema habría mostrado resultados «muy positivos». Con este hito, la empresa se sitúa, según afirma, entre las pocas compañías con capacidad para desarrollar y suministrar sistemas de contramedidas infrarrojas dirigidas, reforzando su posición en el ámbito de la guerra electrónica para plataformas de aire, mar y tierra.






