Miguel Angel Gordillo sobre el Polo Sur: El Ser y el Todo

Enrique Gavilán Pimentel/Fotos cortesía: Sky Polaris NOTA: Habilidad visual. En la foto que encabeza el artículo descubra el EC-XLL RV8 de Gordillo. La foto visualiza la inmensidad a la que se enfrentó Michel...

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NOTA: Habilidad visual. En la foto que encabeza el artículo descubra el EC-XLL RV8 de Gordillo. La foto visualiza la inmensidad a la que se enfrentó Michel...

Ushuaia, ARG.- Había que dejar pasar el tiempo de las emociones. En la madrugada del pasado día 9, había despegado el 8 en España, sobre las 20:07 horas de AT13, o el aeródromo de la Statione Mario Zucchelli, el RV8 matrícula EC-XLL, dirección la Base argentina de Marambio o SAWB. Durante 8 días allí estuvo varado,y nuestro Aviador, Miguel Angel Gordillo, ya sobrevolaba tras ese tenso “descanso” preparando el vuelo con el asesoramiento de los científicos de la Base italiana, el helado continente, en una proeza al nivel de los grandes raids de la Aviación Mundial de los años 20-30, durante más de 2.600 millas la Antártida. Miguel Angel Gordillo llegó a su punto de destino con sólo 60 litros de combustible de reserva, de los 760 con los que inició esa “Etapa Reina” de la Misión aero-científica Sky Polaris. La aeronave tenía un Peso Máximo al Despegue, MTOW, 1310 kgs.

El mismo nos ha señalado en la primera entrevista concedida a un medio global tras conseguirlo “No tuve tiempo de disfrutar allá arriba, sobre el Polo volaría a menos de 1.000 pies(300 metros), rascando la ventisca de cristales de hielo…” La temperatura exterior era en ese momento de -31ºC, y dentro de la cabina unos 0º “en mi lado, y algo más en los pies“. El sistema mejorado de calefacción interior respecto al que tenía en el Polo Norte, a pesar de esas cifras que ven, “ha funcionado a la perfección“. En el exterior el RV8 no tiene protecciones contra el engelamiento, la gran amenaza junto con la METEO a la seguridad de piloto y aeronave en estas gestas de la aviación.

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El motor fue perfecto. Sólo consumió 2 litros de lubricante en toda la travesía. Evité el engelamiento en todo momento” nos señala orgulloso de su avión, construido por él, y modificado por él para esta heroica hazaña.

Todas las predicciones METEO al teórico nivel de vuelo de la ruta, fallaron estrepitosamente, lo que supuso que la media de las primeras 7:30 horas de vuelo, no superara los 100 nudos de velocidad. Vientos salvajes con los que tuvo que luchar durante ese tiempo, hicieron que por ejemplo en algunos momentos se rozaran velocidades críticas entorno a los 48 nudos registrados por nosotros. Tras virar 55º y hacer Polo, a las 9 horas de vuelo, todo empezó a cambiar. Pero quedaban todavía unas 12 horas más sobre la Antártida.

El que suscribe no debe creer más que en los datos técnicos y objetivos, como debe ser… Algo que no son datos debió suceder, quizás la propia Virgen de Loreto que acompaña con una  imagen al Aviador, quizás… pero depronto, tampoco estaba previsto previamente el viento comenzó a empujar al avión español con una gran fuerza y una componente perfecta, y comenzó a aumentar la velocidad. Era el momento de los cálculos, puesto que habían pasado muchas horas, y se había avanzado casi un 40% menos de lo previsto, es decir, el alcance del avión en esos momentos era casi un 40% menor de lo que debería ser según lo planificado. La cabeza del Aviador debió estar apunto de estallar. Quizás por eso los que seguíamos el tracking de la aeronave nos sobresaltamos pensando que había dado la vuelta y de nuevo había puesto rumbo al punto de partida. El mapa plano, por donde se perdía el tracking nos engañó una vez más al virar el Polo Sur.

Tras un primer tweet instintivo, segundos después lo retiramos, puesto que caímos en la cuenta de nuestro gran error. Gordillo volaba por la parte derecha de nuestra pantalla plana, en dirección ya al Norte, por el Oeste. Suspiro, alivio, y gente del Equipo de Michel, con alguna que otra incontenible lágrima.

Mientras en cabina, como es lógico, Michel, que no tuvo un minuto de respiro hasta el aterrizaje, su ordenador mental comenzaba a hacer cálculos ¡de combustible! Había consumido en menos de la mitad del trayecto, más de la mitad del combustible total disponible (760 litros)

La “odisea” de la respuesta de los alternativos barajados, en esa situación, será un capítulo aparte en el oportuno momento. Michel en varios momentos vio amenazada tanto su propia seguridad como la de su aeronave. Por otro lado, la decisión crucial sin duda para el éxito final fue la de dejar en Mario Zucchelli los esquís que lastraban en un 30-40% el rendimiento de la aeronave, en todos los sentidos. En cuanto a su performance, ni que decir tiene con el siempre amenazante viento de hielo.

Cuando sobrevolando el Mar de Wedell, Gordillo barajó como alternativo Rothera, también “privatizado”, y británico, la cosa seriamente estaba ahí, ahí… También tuvo que decidir si “tirar para adelante, o desviarse” La diferencia era 1:30 hora más de vuelo o no. Finalmente la velocidad que en algunos momentos le marcaban sus instrumentos, respecto al suelo, era de más de 160 nudos. O lo que es lo mismo estaba recuperando el tiempo perdido en las primeras 8 horas.

Aterrizó en la pista oscura volcánica de Marambio con 60 litros de reserva, apenas un 9% de combustible respecto al que tenía al iniciar estas 2600 millas. Ni corto ni perezoso al día siguiente, y ante la perspectiva de tener que permanecer varios días allí, una ventana METEO en la zona más peligrosa para la navegación del mundo, el Cabo de Hornos, hizo que diera el salto a Ushuaia, SAWH, ya en el Continente americano. Desde donde pudimos vía wasshap realizar esta pequeña y emocionada entrevista.

Michel dejó en el camino sobre la Antártida lo mejor de si mismo. En MZS, los esquís que volverán a Madrid. En Marambio el depósito ventral que ya no necesitará, y que nos comentó guardarán para exhibirlo en el pequeño museo que tienen en la Base argentina. Ese depósito que aún recuerdo antes de su partida en su hangar de Robledillo, estuvimos “adecentando” con unas tiras color plata para disimular las irregularidades de las soldaduras que lo afeaban, y que lastraban evidentemente el avión, pero en cuyas entrañas estuvo en juego la consecución de este enorme logro humano de nuestro tiempo.

¡El español Miguel Angel Gordillo lo había conseguido! El Ser y el Todo.

 

 

 

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