
Las cuestiones que Narvay Quintero plantea sobre los medios disponibles por parte del servicio de Sanidad Exterior, que actúa y tiene la potestad de hacerlo en estos casos, sobre cúales son sus funciones, sus recursos, sus horarios, parece precisamente en el sentido de inspirar la confianza en este servicio, un ejercicio de transparencia absolutamente necesario.
La crítica sobre las medidas de protección «mascarillas de papel y guantes de la marca Spontex, para manipular a personas PMR del vuelo de AF, resulta muy pertinente parece. Tambien los trabajadores deben disponer de toda la información, más aún cuando lo que está en juego es su propia salud. El sistema de subcontración, por ejemplo, no favorece el que en un momento dado por un criterio exclusivamente de tipo técnico-profesional, el trabajador pueda tomar una decisión sin la amenaza de la sanción o despido pendiendo de un hilo. ¿Qué habría pasado, por ejemplo, si esos trabajadores se hubieran negado a evacuar a esas personas PMR, al considerar que con una mascarilla de papel y unos guantes vinílicos o de «fregar platos», como dice la pregunta, no se estaba minimizando el riesgo de contagio de una enfermedad infecciosa?. Esta es tambien otra cuestión. Por eso cada uno tiene que saber qué hacer, previamente a que suceda, en cada situación…







