Nápoles afronta una importante interrupción de su actividad aérea debido al cierre temporal del aeropuerto internacional de Capodichino.
Las obras de renovación de sus infraestructuras obligan a suspender las operaciones comerciales durante varias semanas, una decisión que afecta a miles de pasajeros y a las conexiones de una de las principales ciudades del sur de Italia.
El aeropuerto, situado a unos seis kilómetros del centro urbano, constituye una infraestructura fundamental para la movilidad de Campania y el turismo de la costa amalfitana.
Su ubicación, prácticamente integrada en la ciudad, y la elevada actividad que registra complican cualquier intervención de gran envergadura.
La principal dificultad es que Capodichino dispone de una única pista de aterrizaje y despegue. Por tanto, los trabajos sobre esta superficie impiden mantener las operaciones mientras se ejecutan las mejoras previstas.
Una inversión de 30 millones de euros para renovar la pista
El cierre responde a un programa de modernización impulsado por GESAC, la empresa responsable de gestionar las instalaciones aeroportuarias. La inversión prevista ronda los 30 millones de euros y contempla actuaciones sobre el pavimento de la pista y las calles de rodaje.
Las intervenciones incluyen trabajos de mantenimiento ordinario y mejoras extraordinarias destinadas a reforzar la seguridad operacional, prolongar la vida útil de las superficies y actualizar determinadas infraestructuras.
La suspensión del tráfico aéreo se enmarca en un proyecto de renovación más amplio, cuya ejecución se extenderá durante cuatro años.
La elección de los meses de menor demanda turística pretende reducir las consecuencias económicas y operativas. Sin embargo, Nápoles mantiene conexiones nacionales e internacionales durante todo el año, por lo que el cierre obliga a reorganizar numerosas rutas.
El aeropuerto de Salerno asumirá parte de los vuelos
Para evitar que la región quede completamente desconectada por vía aérea, las autoridades aeroportuarias han previsto trasladar parte de las operaciones al aeropuerto de Salerno-Costa d’Amalfi.
Esta infraestructura, situada al sur de Nápoles, recuperó los vuelos comerciales regulares en julio de 2024 y representa una alternativa para las compañías que operan en Campania.
Su localización también facilita el acceso a destinos turísticos como Amalfi, Positano y otras localidades de la costa.
GESAC ha previsto conexiones por autobús entre Nápoles y Salerno para facilitar los desplazamientos de los pasajeros afectados por el cambio de aeropuerto.
Qué deben hacer los pasajeros con vuelos a Nápoles
Los viajeros que tengan previsto utilizar Capodichino durante el periodo de suspensión deberán comprobar las comunicaciones de sus respectivas aerolíneas.
Las compañías pueden modificar el aeropuerto de salida o llegada, reorganizar horarios y ofrecer alternativas de transporte en función de cada reserva.
También conviene revisar los tiempos de desplazamiento terrestre, especialmente cuando existan conexiones con trenes, otros vuelos o alojamientos previamente contratados.
El cierre supone un desafío logístico para una región que depende considerablemente del transporte aéreo. La modernización de la pista busca garantizar que Capodichino pueda mantener su actividad con mayores niveles de seguridad y fiabilidad durante los próximos años.









