El Electron colocó a 575 kilómetros de altitud un satélite de observación por radar para la constelación de la empresa japonesa, en la décima misión de Rocket Lab para este cliente.
Aviación Digital, Sp.- Rocket Lab ha completado con éxito el lanzamiento de un nuevo satélite de la empresa japonesa iQPS a bordo de un cohete Electron. La misión, bautizada «The Sea God Surveys», es la número 99 de la compañía estadounidense y refuerza su papel como proveedor de acceso a la órbita para constelaciones comerciales.
El lanzamiento tuvo lugar el 2 de noviembre, a las 11:41 horas de la costa este de Estados Unidos (16:41 GMT), desde las instalaciones que Rocket Lab opera en Nueva Zelanda.
El protagonista de la misión fue el Electron, un cohete de dos etapas y aproximadamente 18 metros de altura, que completaba así su lanzamiento número 90 y el decimoséptimo en lo que va de año.
De acuerdo con la compañía, el satélite se desplegó a 575 kilómetros de altitud, unos 56 minutos después del despegue, y la misión se dio por exitosa. De las 99 misiones totales de Rocket Lab, nueve han correspondido a HASTE, una versión suborbital del Electron, mientras que el resto han sido lanzamientos orbitales.
Una constelación de radar en órbita baja
La misión tenía como objetivo poner en órbita un satélite privado de observación terrestre equipado con radar de apertura sintética (SAR, por sus siglas en inglés). Esta tecnología permite captar imágenes de la superficie terrestre tanto de día como de noche, incluso cuando hay una elevada nubosidad.
El dispositivo pertenece a la compañía japonesa iQPS, que trabaja en el despliegue de una constelación de aproximadamente 36 satélites en órbita terrestre baja (LEO). Se trata del décimo lanzamiento que Rocket Lab realiza para esta empresa, con la que mantiene una estrecha colaboración comercial.
Uno de los aspectos más destacados es el ritmo de lanzamientos que está alcanzando Rocket Lab. Con 17 misiones realizadas durante 2026 y un total de 90 vuelos desde su estreno, el Electron demuestra que los cohetes de pequeño tamaño siguen teniendo su espacio en el mercado aeroespacial.
Frente a los lanzamientos compartidos en vehículos de mayor capacidad, este tipo de servicios permite a compañías como iQPS seleccionar con mayor flexibilidad las fechas y las órbitas en las que necesitan situar sus satélites.
La operación coincide, además, con unos días de especial actividad en la industria espacial. Apenas una jornada antes, SpaceX había cerrado octubre con un nuevo lanzamiento de satélites Starlink. A ello se suman otras misiones previstas para los próximos días, entre ellas operaciones de la Fuerza Espacial de Estados Unidos y nuevos despliegues de constelaciones chinas.
La misión siguió los parámetros previstos para alcanzar la órbita y desplegar su carga. No obstante, las características técnicas completas del satélite japonés no se han hecho públicas.
Con este nuevo vuelo, la compañía fundada en Nueva Zelanda continúa ampliando su historial de operaciones y se acerca a la barrera de los 100 lanzamientos.









