Aviación Digital, Sp.- Las estelas de condensación, esas líneas blancas que dibujan los aviones en el cielo, se han convertido en uno de los frentes menos visibles, pero más relevantes, del impacto climático de la aviación. Atacar ese problema desde la planificación del vuelo es la propuesta de Aero Trail Guard, la idea ganadora que ENAIRE premió el 3 de noviembre en Madrid.
ENAIRE, el gestor estatal de navegación aérea, entregó los galardones de la cuarta edición de su Concurso de Ideas de Negocio, enmarcado en el programa ENAIRE Open Innovation y gestionado a través de CRIDA, su filial de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). De las cinco ideas finalistas incubadas en la primera fase, el jurado eligió Aero Trail Guard, creada por Adrián López Grande.
Cómo funciona Aero Trail Guard
La solución combina Inteligencia Artificial (IA) con modelos de observación y meteorología terrestres para anticipar la formación de estelas de condensación generadas por las aeronaves. Con esa predicción, la herramienta propondría a las aerolíneas niveles de vuelo óptimos para evitarlas, siempre en la fase previa al comienzo del vuelo.
En la segunda fase del concurso, dedicada a la prueba de concepto, el proyecto ha desarrollado una herramienta capaz de identificar dónde las estelas persistirían y contribuirían al calentamiento, comparando los modelos de predicción meteorológica con la operativa real de vuelos históricos.
El modelo mejorado cruzaría el mapa de predicción de formación de estelas con los planes de vuelo de las aeronaves. A partir de ese cruce, sugeriría posibles cambios de nivel de vuelo en el tramo afectado, con una condición operacional clave: que la modificación no afecte al control aéreo del resto de los vuelos.
Un impacto ambiental potencialmente significativo
Según los datos facilitados por ENAIRE, basados en el análisis de 84.839 vuelos, la herramienta podría reducir entre un 65% y un 73% el forzamiento radiativo de las estelas, es decir, el desequilibrio energético que estas nubes artificiales provocan en la atmósfera. Esa reducción se traduciría en un descenso neto del 22% de las emisiones de CO2 equivalente en un horizonte de 20 años.
Innovación abierta como práctica cotidiana
Durante la entrega, Mariluz de Mateo, directora de Estrategia e Innovación de ENAIRE, defendió el modelo de innovación abierta del gestor: “Abriendo unas puertas al talento exterior para buscar, fuera de nuestra organización, nuevas ideas, tecnologías y modelos de negocio, estamos convirtiendo la innovación en una práctica cotidiana”.
José Miguel de Pablo, director de CRIDA, vinculó la iniciativa a los objetivos del sistema de navegación aérea: “Desde CRIDA trabajamos cada día para convertir la investigación en resultados tangibles, en mejoras reales que fortalezcan la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad del sistema”.
Del concurso a la empresa
El concurso, dirigido a estudiantes, doctorandos, profesores y futuros emprendedores, se ha desarrollado en dos fases. Las cinco ideas finalistas contaron con tres meses de incubación para madurar su plan de negocio, con acompañamiento semanal de mentores de ENAIRE.
El premio para Adrián López Grande tiene una dotación total de 10.000 euros, que se abonará en varias fases. Aero Trail Guard afrontará ahora un proceso final de maduración de dos meses, con apoyo de personal de ENAIRE, para ejecutar la prueba de concepto, el prototipo y la validación de la idea. El objetivo es demostrar su viabilidad técnica y comercial como base para crear una empresa preparada para entrar en el mercado.
Los otros premiados de ENAIRE Open Innovation
El programa incluye otros dos concursos. En la tercera convocatoria de Retos de Negocio, orientada a start-up, han resultado ganadoras Airspace Unlimited, con su solución Freely Routing, y Whitebox, con Sky Truth. En la quinta edición de Retos Tecnológicos, el premio ha sido para la Universitat Autònoma de Barcelona por su propuesta Anticipatory Human–Machine Teaming for Air Traffic Control: AI-Driven Adaptive Task Allocation and Cognitive-Aware Monitoring, centrada en la asignación adaptativa de tareas mediante IA en el control de tránsito aéreo (ATC).
Una pregunta abierta
Los efectos climáticos distintos del CO2, entre ellos las estelas, ganan peso en la agenda europea de la aviación. Que un proveedor de servicios de navegación aérea impulse una herramienta de este tipo abre una cuestión relevante para el sector: ¿llegará el día en que evitar una estela sea un criterio más en la planificación de cada vuelo, junto al combustible, el tiempo y la capacidad del espacio aéreo?









