Aviación Digital, Sp.- Ningún artefacto encontrado, ningún herido y, sin embargo, aviones desviados a bases militares, pasajeros evacuados en pista y cazas de cuatro países en el aire. La oleada de falsas amenazas de bomba que sacudió el tráfico aéreo europeo los días 5 y 6 de noviembre deja ya un primer detenido: un hombre arrestado el jueves 5 por la noche en el aeropuerto de Schiphol, según informó la Marechaussee el sábado 7 de noviembre.
Una amenaza verbal en la puerta de embarque
La Koninklijke Marechaussee, la policía militar neerlandesa responsable de la seguridad aeroportuaria, detuvo a un hombre de 45 años y nacionalidad checa junto a una puerta de embarque del aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol. Según un portavoz del cuerpo citado por la radiotelevisión pública NOS, el pasajero formuló la amenaza de forma verbal ante el personal de la aerolínea y llevaba consigo una tarjeta de embarque para ese mismo vuelo.
El avión, un servicio de KLM que medios regionales identifican de forma provisional como el KL1361, fue revisado sin hallazgos y partió hacia la capital checa con retraso: la salida prevista a las 20:55 se produjo a las 21:40, según NH Nieuws. El detenido quedó en libertad el viernes por la tarde y no se ha precisado si será procesado. Las autoridades tampoco han vinculado este caso con la campaña de amenazas a escala europea.
Cazas, desvíos y una base militar en Normandía
El jueves 5 de noviembre, el vuelo EI402 de Aer Lingus entre Dublín y Roma fue escoltado por cazas franceses hasta la base aérea de Évreux-Fauville, en Normandía. Sus 151 pasajeros y seis tripulantes fueron trasladados a un lugar seguro mientras los artificieros inspeccionaban el avión. Ese mismo día, Eurofighter de la Aeronautica Militare italiana escoltaron hasta Roma un vuelo de Finnair, y la fuerza aérea búlgara acompañó a tres aviones de Ryanair con destino a Sofía, según AFP.
El balance de la jornada difiere según la fuente. La radiotelevisión irlandesa RTÉ contabilizó al menos 27 vuelos afectados, mientras que Eurocontrol, la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea, dijo tener constancia de amenazas contra 14 vuelos, alrededor del 0,05 % del tráfico de la red ese día.
El viernes 6 las alertas continuaron. El comisario europeo de Transporte, Apostolos Tzitzikostas, informó de otras 11. Un avión de Wizz Air entre Praga y Roma fue desviado a Venecia y evacuado, y cazas húngaros escoltaron tres aeronaves, según The Associated Press (AP). El aeropuerto Václav Havel de Praga confirmó amenazas contra nueve de sus vuelos, entre ellos el KL1352 con destino Ámsterdam, que aterrizó con normalidad en Schiphol a las 10:25 y fue revisado sin hallazgos, según KLM.
Del cielo a las redacciones
A las 8:33 del viernes, varios medios de Irlanda y Reino Unido recibieron un correo titulado «MESSAGE TO THE WEST» («Mensaje a Occidente»). Su remitente se atribuía las amenazas a las aerolíneas y aseguraba haber colocado explosivos en sus sedes. RTÉ evacuó su campus de Dublín y emitió programación pregrabada hasta que la policía declaró el recinto seguro, hacia mediodía. Newstalk y el Irish Independent también desalojaron brevemente sus instalaciones, mientras que Sky News siguió en antena.
El Gobierno irlandés consideró «probable» que se trate de «una campaña coordinada de interrupción».
Origen desconocido y temor a la amenaza híbrida
Parte de los mensajes recibidos por los aeropuertos de Roma y Sofía contenían proclamas misóginas y decían proceder de «combatientes del Estado Masculino». Una cuenta de Telegram vinculada a ese movimiento negó cualquier implicación. Ninguna autoridad ha atribuido la campaña a un grupo concreto ni a un actor estatal.
El episodio llega tras un primer aviso el 3 de noviembre, cuando al menos siete vuelos recibieron alertas similares, y en un contexto en el que las autoridades europeas advierten de que Rusia podría estar intensificando sus amenazas híbridas. Por ahora no hay pruebas que conecten las falsas alarmas con ningún gobierno.
Un coste operativo desproporcionado
Desde el punto de vista operacional, cada aviso activa el protocolo completo: evaluación de credibilidad, posible desvío al aeródromo apto más cercano, interceptación o escolta militar, desembarque en zona remota e inspección con equipos de desactivación de explosivos. Aunque el porcentaje de tráfico afectado sea mínimo, la reacción en cadena sobre slots, rotaciones de flota y tripulaciones es considerable. El primer ministro irlandés, Micheál Martin, resumió que el episodio demuestra lo relativamente sencillo que puede resultar provocar una interrupción.
Expertos en seguridad de los Estados miembros se reunirán la próxima semana en Bruselas para estudiar medidas. La pregunta de fondo es si Europa puede reducir el impacto de un aviso falso sin rebajar el umbral de seguridad que lo convierte en eficaz.









