Aviación Digital, Sp.- En un acto conmemorativo en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), el Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial (CIMA), adscrito al Ejército del Aire y del Espacio, ha celebrado sus 85 años de trayectoria. El general Juan de Dios Sáez Garrido, director de Sanidad del Ejército del Aire y del Espacio, destacó al CIMA como «un pilar fundamental en la salud, seguridad y rendimiento del personal aeronáutico civil y militar de España».
Historia y evolución: De 1940 a la vanguardia actual
Fundado en 1940 por Real Decreto con institutos en Madrid y Sevilla, el CIMA surgió de la necesidad de sistematizar reconocimientos médicos para pilotos, impulsado por misiones como aeroevacuaciones y los Grandes Vuelos. En 1945, se consolidó como Centro de Investigación de Medicina Aeronáutica, bajo la dirección del coronel médico Mariano Puig.
La coronel Beatriz Puente Espada, actual directora del CIMA, explicó la esencia de esta disciplina: «La medicina clásica trata una fisiología anormal en un medio normal, pero la medicina aeroespacial trata una fisiología normal en un medio anormal«. Hoy, el centro realiza más de 5.000 reconocimientos médicos anuales a pilotos, tripulantes, controladores y operadores de drones, tanto militares como civiles, garantizando su condición psicofísica.
Misiones clave: Formación, investigación y prevención
El CIMA destaca en:
- Entrenamiento fisiológico: Simulaciones seguras de hipoxia, hipobaria, vuelo nocturno y altas aceleraciones.
- Docencia: Capacitación en medicina aeronáutica para médicos, enfermeros, técnicos y personal de vuelo.
- Investigación: Análisis de accidentes aéreos, desarrollo de medidas preventivas y colaboración con universidades y empresas tecnológicas.
El objetivo perenne es incrementar la seguridad de vuelo mediante el factor humano, con énfasis en salud cardiovascular, mental y monitorización personalizada.
Mirada al futuro: Hacia el espacio y el turismo espacial
Con 85 años de orgullo, el CIMA se proyecta hacia la innovación. La coronel Puente enfatizó la adaptación a la reglamentación médica evolutiva y la exploración del «nuevo terreno» del turismo espacial. «La excelencia de los aviadores empieza por su preparación física y se mantiene con revisiones permanentes«, afirmó.
Este aniversario no solo honra a generaciones de médicos, instructores e investigadores, sino que reafirma el compromiso con la cooperación internacional y los retos de la aviación civil, militar y espacial.






