
Los controladores aéreos son uno de los sectores por tradición más antipáticos para el ciudadano medio porque su labor es muy especializada y delicadísima (cada día tienen en sus manos la seguridad, literalmente hablando, de decenas de millones de personas: no sólo la de los que viajan en los aviones, sino la del resto del país, porque un accidente aéreo puede acabar con uno o varios aparatos desplomándose sobre la ciudad que sobrevuelan) y por lo tanto cobran mucho más dinero que la mayoría de españoles. Sin embargo, resulta absolutamente demagógico reprochar a esta gente lo que cobran o dejan de cobrar comparándolo con los mileuristas, teniendo en cuenta la diferencia de responsabilidad que ellos manejan con la que maneja un tendero o un funcionario (con todos mis respetos para un tendero o un funcionario) y teniendo en cuenta que otros profesionales como por ejemplo los futbolistas de Primera División cobran muchísimo más que los controladores !por dedicarse a jugar al fútbol! y nadie les reprocha nada. Y teniendo en cuenta que, además, los sueldos de los controladores no los pagábamos nosotros (al menos hasta ahora, enseguido explico este punto) sino las ganancias de la propia AENA.
También resultan antipáticos porque organizan sus huelgas y protestas en fechas señaladas, en las que se mueve un mayor número de personas por los aeropuertos. Pero es igualmente demagógico criticarles por ello ya que lo único que hacen es escoger el momento que más les conviene para llamar la atención sobre los problemas de su sector, como hacen todos los otros sectores de profesionales de este país que deciden ponerse en huelga. Y eso no es culpa de los huelguistas, sino de las endebles y manifiestamente mejorables autoridades políticas que se supone que "gobiernan" España y que en todos los años que llevamos de democracia han sido incapaces de legislar una Ley de Huelga que respete los derechos de todos: tanto de los colectivos que emplean este método de protesta como de los del resto de ciudadanos.

* Según este documento, AENA tenía entonces un "agujero negro" por inversiones en infraestructuras de cerca de 13.000 millones de euros. Sólo los intereses de esa deuda alcanzaban ya en ese momento los !800.000 euros diarios! Curiosamente, antes de la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al poder, el sector jamás había padecido déficit sino más bien al contrario: generaba grandes beneficios. Lo interesante del asunto es que las inversiones que generaban la deuda correspondían a obras vinculadas con tres empresas afines al propio partido de ZP y una de ellas, el Grupo San José, relacionada con cierto ministro llamado… !José Blanco!
* A consecuencia de este déficit artificialmente generado y por primera vez en su historia, AENA se quedaba en 2010 sin un duro para pagar a sus acreedores extranjeros, lo que facilitaba que la banca extranjera pudiera ejercer su derecho de embargo sobre la red de aeropuertos nacionales, teniendo en cuenta que unos 3.000 millones del montante de la deuda había sido financiada por ella. El resto de la cantidad lo prestaron los bancos españoles que, para no quedarse sin liquidez, se dedicaron a emitir productos financieros (deuda y obligaciones) que a su vez vendieron en el mercado internacional. Con lo que en la práctica la mayor parte de esos casi 13.000 millones está en manos de inversores extranjeros, instalados sobre todo en Reino Unido y Estados Unidos.


* Algún dato más. En abril de 2009 y según consta en el acta de la reunión negociadora, los propios controladores ofrecieron a AENA reducir sus sueldos en un 25 por ciento pero siguiendo instrucciones del gobierno la dirección de la empresa rechazó la propuesta "por no considerarla interesante"…, sólo para que a principios de 201o Blanco anunciara públicamente esa misma rebaja, como si se le hubiera ocurrido a él, imponiéndola desde el ministerio y desatando una de las campañas de propaganda anti-controladores. Y es que cuando el ministro de Fomento ha declarado en más de una entrevista que en realidad "no tengo nada en contra de los controladores, sólo quiero arreglar la situación" tampoco está mintiendo: no tiene nada contra ellos porque sólo desea utilizarlos como peones para arreglar la situación…, a su conveniencia y la de sus amigos y colegas políticos y económicos.
Aún podríamos añadir algo más a todo este oscuro y pringoso asunto porque el documento contenía muchos otros detalles e informaciones aclaratorias, pero creo que para cualquier persona con dos dedos de frente (que además quiera investigar por su cuenta, más allá de lo que se publica en la mayor parte de los medios de comunicación) quedará bastante claro qué es lo que está pasando realmente y cómo se ha puesto a toda la opinión pública de un país en contra de un sector profesional al que se ha culpabilizado para ocultar la mezquina gestión de un grupito reducido de vividores metidos a gobernantes.
Sólo un par de conclusiones rápidas:
1º) La progresiva y discreta militarización de la sociedad civil se ha convertido en un objetivo de los que nos mandan en Occidente, pues por su propia formación y profesión, los militares son mucho más fáciles de controlar y manipular para a través de ellos mantener sujeto a todo un país (y se está introduciendo militares poco a poco de formas distintas: si aquí se pueden ocupar del control de vuelos, en Italia por ejemplo llevan más de un año patrullando las calles "como refuerzo a la labor de la Policía contra la delincuencia organizada").







