Aviación Digital, Sp.- En un contexto de recuperación acelerada del tráfico internacional y proyecciones de crecimiento anual superior al 5% en África subsahariana, según datos de IATA, Ethiopian Airlines anuncia un pedido significativo que subraya su estrategia de modernización.
Boeing y la aerolínea etíope han confirmado la adquisición de 9 Boeing 787-9 Dreamliner, un movimiento que responde directamente al aumento de la demanda en rutas de largo alcance y refuerza la posición de Ethiopian como conector principal del continente con el mundo.
Detalles técnicos del pedido y su integración en la flota
El acuerdo, finalizado en diciembre de 2025, incluye específicamente nueve unidades del modelo 787-9, la variante estirada del Dreamliner con mayor capacidad y autonomía. Ethiopian Airlines ya opera la flota más grande de 787 en África, con una combinación de 787-8 y 787-9 que supera las 30 unidades en servicio activo a principios de 2026.
Este pedido se suma a compromisos previos y eleva el backlog de Dreamliner de la aerolínea, permitiendo una expansión gradual sin comprometer la homogeneidad operativa. La elección del 787-9 no es casual: su rango de hasta 14.140 km y configuración típica de 315 plazas (30 en business, 285 en economy) lo hacen ideal para rutas punto a punto desde el hub de Addis Abeba hacia Europa, Asia, Norteamérica y destinos intraafricanos de alta demanda.
### Ventajas técnicas y ambientales del Boeing 787-9
El Boeing 787 Dreamliner destaca por su estructura compuesta en un 50% de materiales carbono, que reduce significativamente el peso estructural. Según datos oficiales de Boeing, esta familia logra una reducción del 25% en consumo de combustible y emisiones de CO₂ respecto a los aviones que sustituye, gracias a aerodinámica avanzada, motores de nueva generación (GEnx o Trent 1000) y sistemas eléctricos más eficientes.
Para Ethiopian, operando desde un aeropuerto de altitud elevada como Bole (2.355 m), estas características traducen en mejor desempeño en despegue con altas temperatura y baja altitud de densidad, menor huella ambiental y costes operativos reducidos. Desde su entrada en servicio en 2011, la familia 787 ha evitado más de 77.000 millones de kg de emisiones globales, un argumento clave en la visión estratégica de sostenibilidad de la aerolínea etíope.






