
En una reunión de alto nivel, el vicepresidente de la Comisión Europea, Antonio Tajani, el director responsable de la Agencia Galileo, Paul Weissenberg, el primer ministro checo, Petr Neèas, y el de Transportes, Pavel Dobeš, estamparon su firma en el acuerdo que pone fin a muchos años de esfuerzos checos por traer al país una agencia relevante de la Unión Europea.
El sistema de navegación por satélite Galileo, que competirá con el norteamericano GPS, se dirigirá desde Praga, en donde se encontrarán sus oficinas y servicios centrales desde la segunda mitad de este año.

"La navegación por satélite es fundamental para muchísimas aplicaciones de transporte en carretera, mar y aviación, que es el que yo represento, y tiene un valor claramente estratégico para la economía de todas estas regiones. Tenemos una dependencia cada día mayor del GPS y el hecho de tener una segunda constelación que sea europea es muy importante para poder mantener la presencia y el desarrollo tecnológico europeo en este ámbito porque cada vez hay más dependencia de esa tecnología y el tener una segunda constelación va a poner por un lado a Europa como un actor principal en navegación por satélite, desarrollar las industrias europeas en esta área y no depender a nivel estratégico de un solo operador".

El sistema norteamericano GPS lleva muchos años en funcionamiento y es prácticamente el estándar mundial, dice Salavert. Galileo nace en Europa para competir con él y complementar sus servicios, al igual que Rusia está desarrollando el sistema GLONASS, y China el Compass.

"Galileo trae consigo el desarrollo de aplicaciones para el sistema dentro de la industria local. Se demostró que hay interés. Hubo más de 150 personas en el congreso, la mayoría de la República Checa, y hay un claro impulso institucional del Gobierno checo que manifiesta el interés que hay para que la República Checa tome un papel de liderazgo en el desarrollo de aplicaciones. Sin duda, el hecho de que la oficina esté allí va a crear muchas oportunidades de gente que va a ir a trabajar a la GSA, de eventos que se van a organizar allí. Y luego crear alrededor de la GSA una serie de oportunidades de negocio para empresas que se puedan crear allí".

"En el ámbito de la aviación, el ejemplo más claro fue Honeywell, que tiene instalaciones en la República Checa y que es un actor importante en la navegación por satélite. Esponsorizó este evento y yo creo que es un signo claro de que para las industrias alrededor que se puedan beneficiar del desarrollo de aplicaciones. El hecho de que sea en Praga, va a facilitar que la República Checa tome un papel de liderazgo en el desarrollo de aplicaciones para EGNOS y Galileo".

Al contrario de lo que se ha escrito a menudo en los medios, Francisco Salavert no considera que Galileo vaya a superar a GPS por tratarse de una tecnología más nueva. En todo caso, lo que es nuevo en Galileo es su lanzamiento. La tecnología de GPS tiene mucho más camino andado y será difícil de alcanzar por el momento.


"Hoy día el GPS es gratuito, hay un uso extensivo de GPS, pero al tener mayor uso también hay mayor dependencia. Esperamos que en la próxima década, los receptores que estén en funcionamiento capten dos constelaciones y Europa se ponga las pilas para ser la segunda fuente, y que Galileo se use en todo el mundo, y en particular en Europa".
Francisco Salavert explica en qué categorías se han dividido las diferentes aplicaciones que ofrecerá Galileo, dependiendo de su usuario.

Los primeros 45 funcionarios se mudarán desde Bruselas a la nueva sede de Galileo en Praga durante este verano, para empezar a funcionar a pleno rendimiento durante 2013, cuando llegarán el resto. El remodelado edificio albergó anteriormente la antigua Agencia Checa de Consolidación en el barrio de Holešovice, en Praga 7.






