Claudia C./ Aviación Digital, Sp.- El vuelo de Iberia 578, que cubría la ruta París-Madrid, se vio envuelto en un incidente alarmante en el aeropuerto de Orly, París, el pasado viernes. Un joven pasajero, visiblemente agitado, agredió a un miembro de la tripulación y procedió a abrir una de las puertas de emergencia del Airbus A320-251N cuando la aeronave se encontraba en la pista, a punto de iniciar la maniobra de despegue, según han reportado escudodigital.com.
Shocking incident! A passenger jumps during an Iberia flight 578 bound for Madrid, when the Iberia Airbus A320-251N plane was on the runway, about to take-off on Friday, 7 February at Paris' Orly airport (ORY).
— FL360aero (@fl360aero) February 9, 2025
When the plane was about to start the take-off maneuver, the young… pic.twitter.com/wKp138P9vS
El individuo se precipitó al vacío desde una altura considerable, lo que provocó la intervención inmediata de los servicios de emergencia. Hasta el momento, se desconoce el estado de salud del pasajero. Este suceso generó una situación de pánico entre los demás ocupantes del avión, algunos de los cuales experimentaron crisis nerviosas. Además, varios pasajeros criticaron la falta de atención por parte de la aerolínea, alegando que fueron retenidos en la aeronave durante más de dos horas sin información ni asistencia adecuada.
Incidentes similares en la aviación comercial
Este tipo de eventos, aunque poco frecuentes, han ocurrido en otras ocasiones en la aviación comercial. En diciembre de 2024, una pasajera del vuelo 323 de Alaska Airlines, que viajaba de Milwaukee a Seattle, sufrió un ataque de pánico durante el desembarque. En su estado de ansiedad, abrió la puerta de emergencia y se subió al ala del avión. Los servicios de emergencia del aeropuerto acudieron rápidamente para asistirla y trasladarla a un centro médico para su evaluación.
Hace unos días, una pasajera salió por la salida de emergencia del ala de un Boeing 737 de Alaska Airlines que estaba aparcado en el aeropuerto de Seattle Tacoma. El avión había completado el vuelo 323 desde Milwakee. Al parecer la pasajera sufrió un atau2e de pánico y decidió… pic.twitter.com/CagsDI8ot7
— On The Wings of Aviation (@OnAviation) January 4, 2025
En otro incidente, en mayo de 2023, un pasajero a bordo de un vuelo de Asiana Airlines en Corea del Sur abrió una puerta de salida de emergencia mientras el avión estaba en aproximación para aterrizar. El individuo declaró posteriormente que se sentía «asfixiado» y deseaba desembarcar rápidamente. Este acto causó pánico entre los pasajeros y puso de manifiesto la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y vigilancia a bordo.
Un pasajero de un avión de Asiana Airlines abrió una puerta de salida de emergencia en pleno vuelo, antes de aterrizar en Corea del Sur. Doce pasajeros fueron hospitalizados con dificultades respiratorias. pic.twitter.com/slR1LRPIpV
— Momentos Virales (@momentoviral) May 26, 2023
¿Se puede abrir una Puerta de Emergencia en pleno vuelo?
El incidente del vuelo Iberia 578 puede generar una serie preguntas y preocupaciones entre los pasajeros frecuentes, especialmente cuando sucede que un pasajero logra abrir la puerta de emergencia mientras el avión aún está en tierra. Esto ha llevado a muchos a preguntarse: ¿podría ocurrir algo similar en pleno vuelo? La respuesta, tranquilizadora para quienes temen volar, es un rotundo no.
Denuncian a un pasajero que salió del avión tras abrir la puerta de emergencia en el aeropuerto de #Málaga / Vídeo: Fernando del Valle pic.twitter.com/SP9cZVtlt6
— Málaga Hoy (@malagahoy_es) January 2, 2018
Presurización: Barrera invisible e inquebrantable
Para entender por qué esto es imposible, es fundamental conocer cómo funciona la presurización de una aeronave. Cuando un avión vuela a altitudes de crucero, generalmente entre 9.000 y 12.000 metros, la cabina se mantiene presurizada para garantizar que los pasajeros puedan respirar con normalidad. Esta presurización crea una diferencia de presión extrema entre el interior de la cabina y el exterior, donde el aire es mucho más liviano y la presión atmosférica es significativamente menor.
Las puertas de emergencia están diseñadas bajo un concepto conocido como «plug-type» o “tipo tapón”, lo que significa que se abren hacia adentro antes de poder empujarse hacia afuera. Debido a la diferencia de presión, la puerta queda literalmente sellada contra el marco por la propia fuerza del aire presurizado. Para ponerlo en perspectiva, abrir una puerta de emergencia en vuelo requeriría una fuerza equivalente a levantar más de 4.000 kg, una hazaña que supera por mucho la capacidad de cualquier ser humano, incluso el más fuerte.
¿Por qué es entonces posible abrirlas en tierra?
El caso del vuelo Iberia 578 ocurrió mientras el avión estaba en tierra, antes de iniciar la maniobra de despegue. En ese momento, la aeronave no estaba completamente presurizada, lo que significa que la diferencia de presión entre el interior y el exterior del avión era mínima o inexistente. Esto permite que, con un esfuerzo físico moderado y tras desactivar los seguros correspondientes, sea posible abrir la puerta de emergencia.
De esta manera se abre la puerta de emergencia en un Boeing 737. pic.twitter.com/kSpAANdlFE
— Aꪜⅈꪖᥴⅈóꪀꫝ𝕣_Iꪀᠻꪮ 🌎 (@aviacionhr_info) September 2, 2019
Sin embargo, incluso en tierra, abrir una de estas puertas no es un acto instantáneo ni sencillo. Los sistemas de seguridad incluyen mecanismos que requieren acciones deliberadas y coordinadas para desbloquear y operar las salidas de emergencia. Además, la tripulación está entrenada para identificar y controlar rápidamente situaciones de riesgo antes de que escalen.
¿Qué ocurriría si, hipotéticamente, se abriera una puerta en vuelo?
Si, en un escenario hipotético, se lograra abrir una puerta de emergencia en pleno vuelo, las consecuencias serían extremadamente graves. Un cambio repentino en la presión de la cabina provocaría una descompresión explosiva, lo que generaría un descenso brusco en la presión del aire dentro del avión. Esta situación obligaría al sistema de seguridad a liberar automáticamente las máscaras de oxígeno para que los pasajeros pudieran respirar, ya que el aire en esas altitudes no contiene suficiente oxígeno para mantenerse con vida sin asistencia. Además, la diferencia de presión entre el interior de la cabina y el exterior crearía una fuerte corriente de succión, capaz de arrastrar objetos e incluso personas que se encontraran cerca de la abertura, lo que incrementaría el riesgo de lesiones graves o fatales. Afortunadamente, este tipo de situaciones son imposibles gracias al diseño estructural y a los sistemas de seguridad de las aeronaves modernas.
Un colombiano intentó abrir la puerta de un avión en pleno vuelo. ¿Qué fue lo que llevó al hombre a realizar semejante acto?
— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) November 14, 2024
Alejandra Arévalo le cuenta. pic.twitter.com/QDH4IYbdmf
Afortunadamente, esto solo forma parte del ámbito de la ficción o de las exageraciones cinematográficas, ya que no hay registros en la historia de la aviación comercial moderna de que alguien haya logrado abrir una puerta de emergencia en pleno vuelo.
Seguridad aérea garantizada
Aunque escenas como la del vuelo Iberia 578 puedan parecer alarmantes, es importante recordar que la seguridad en la aviación está respaldada por décadas de ingeniería, protocolos estrictos y formación especializada. Abrir una puerta de emergencia en vuelo es física y humanamente imposible. Así que, la próxima vez que tome asiento junto a una de estas salidas, puede hacerlo con total tranquilidad.
La verdadera lección de este tipo de incidentes radica en la necesidad de educar a los pasajeros sobre cómo funcionan los sistemas de seguridad de los aviones y, por supuesto, en la importancia de mantener la calma durante situaciones estresantes a bordo.







¿Por qué el protocolo era incorrecto de diseño, y era cuestión de tiempo que pasara lo que pasó? Por permitir sentar a personas que viajan con billetes con descuento (sujetos a espacio) en butacas especiales para profesionales de la aviación, con misiones especificas a bordo para activar las salidas de emergencia. Al menos ellos pasan algun tipo de control de salud mental respecto a
cualquiera que sea sentado al azar. Creo que se va a prohibir que, no profesionales de aviacion con licencia de vuelo en vigor, usen dichas butacas.
Otra asignatura pendiente por mejorar es la comunicacion tras estos incidentes o cualquier incidente serio como una evacuacion. Pueden acabar en traumas por mala atencion. Los departamentos responsables han estado ausentes tanto para la opinion publica como para los pasajeros afectados. Parece que la pobre o nula atencion humana y sin tacto hubiera que asumirla por ocurrir en fin de semana, mientras que se factura igual los 7 dias de la semana.
Menos redes sociales y exhibicion de influencers y mas trato humano para quienes pasan por experiencias tan desagradables y son tratados como ganado que debe ser movido a hoteles o nuevos vuelos.
Psicologos para ellos disponibles presencialmente y cuidadores que procesen nuevas gestiones para que de verdad se sientan clientes mientras tengan contrato de vuelo y este se realice..