Ryanair acaba de asegurar que está dispuesta a recuperar capacidad e impulsar nuevas rutas en España si el Gobierno adopta la recomendación formulada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que plantea una reducción de las tarifas aeroportuarias durante el periodo 2027-2031.
La compañía irlandesa considera que una disminución de las tasas permitiría mejorar la competitividad de los aeropuertos españoles frente a otros destinos europeos y favorecería un incremento del tráfico aéreo, la llegada de turistas y la creación de empleo vinculada al sector.
La CNMC apuesta por una rebaja frente a la subida planteada por Aena
La recomendación emitida por el organismo regulador supone un importante contraste respecto a la propuesta defendida por Aena para el próximo ciclo regulatorio.
Mientras el gestor aeroportuario planteaba una subida acumulada de las tarifas a partir de 2027, la CNMC considera que existe margen para aplicar una reducción.
En concreto, propone una disminución anual del 0,59% durante cinco años, lo que supondría una rebaja cercana al 3% en el conjunto del periodo comprendido entre 2027 y 2031.
Según el análisis del regulador, esta reducción sería compatible con los planes de inversión previstos para la red aeroportuaria española, que contemplan desembolsos multimillonarios destinados a ampliar capacidad, modernizar instalaciones y mejorar la experiencia de los pasajeros.
La propuesta deberá ahora ser evaluada por el Gobierno en el marco de la elaboración del próximo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), que establecerá las condiciones económicas aplicables durante los próximos años.
Ryanair promete recuperar capacidad y aumentar operaciones
La aerolínea ha reaccionado de forma muy positiva a la propuesta de la CNMC y ha asegurado que una rebaja tarifaria tendría consecuencias directas sobre sus planes de crecimiento en España.
La compañía recuerda que durante los años posteriores a la pandemia registró un incremento significativo del tráfico en el mercado español, coincidiendo con un contexto de menores tasas aeroportuarias.
Además, Ryanair destaca que durante los próximos siete años recibirá aproximadamente 300 nuevos aviones Boeing 737 MAX-10, una de las mayores ampliaciones de flota previstas en Europa.
La disponibilidad de estos nuevos aparatos permitirá a la compañía abrir rutas adicionales y aumentar frecuencias, aunque la distribución de esa capacidad dependerá en gran medida de las condiciones económicas existentes en cada país.
Desde la aerolínea sostienen que unas tasas más competitivas favorecerían la asignación de una mayor parte de esos aviones a aeropuertos españoles.
El sector aéreo reclama una reducción aún mayor
La propuesta de Competencia también ha sido bien recibida por las aerolíneas agrupadas en la Asociación de Líneas Aéreas (ALA).
La organización considera que el informe confirma que es posible compatibilizar una política tarifaria más favorable con las inversiones previstas para la red aeroportuaria.
Desde el sector se defiende que una reducción de las tasas beneficia tanto a las compañías como a los pasajeros, ya que contribuye a contener los precios de los billetes y favorece la apertura de nuevas conexiones.
Algunas compañías incluso consideran que existe margen para aplicar descensos superiores a los planteados inicialmente por la CNMC.
El argumento principal es que una red aeroportuaria más competitiva atraería más tráfico internacional, generando un efecto positivo sobre el turismo, el comercio y la actividad económica de numerosas regiones españolas.
Las tasas aeroportuarias, un factor clave para el turismo
España se ha consolidado como uno de los principales mercados turísticos del mundo, con más de 90 millones de visitantes internacionales anuales en los ejercicios recientes.
Buena parte de esos viajeros acceden al país por vía aérea, lo que convierte a los aeropuertos en infraestructuras estratégicas para la economía nacional.
Las tasas aeroportuarias representan una parte relevante de los costes operativos que afrontan las compañías aéreas. Aunque no son el único factor que determina la apertura o cierre de rutas, sí influyen en las decisiones sobre capacidad y asignación de aeronaves.
Por este motivo, cualquier modificación en estas tarifas suele generar intensos debates entre aerolíneas, reguladores y gestores aeroportuarios.
La decisión final corresponderá al Gobierno
La recomendación de la CNMC no tiene carácter vinculante, por lo que la última palabra corresponderá al Ejecutivo durante la elaboración del nuevo marco regulatorio.
Qué duda cabe que el resultado de este proceso será especialmente relevante para el futuro del transporte aéreo español durante la próxima década.






