Aviación Digital, Sp.- La turnicidad no es solo un problema de conciliación o descanso: en sectores críticos como la aviación, el ferrocarril, la sanidad, la marina mercante o la seguridad pública, la fatiga puede convertirse en un factor directo de riesgo operacional.
Un foro intersectorial para medir el coste biológico de la turnicidad
Madrid acogió el 8 de mayo la I Jornada sobre el Impacto del Trabajo a Turnos, celebrada en la sede de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). El encuentro fue organizado por la Asociación Profesional de Controladores de Tránsito Aéreo (APROCTA), el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF), el Colegio de Oficiales de la Marina Mercante Española (COMME), la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) y el Col·legi de Metges de Barceona (CoMB).
Según la organización, unos 2 millones de personas trabajan por turnos en España y, a escala europea, la turnicidad afectaría a alrededor del 20% de los profesionales en activo. La jornada puso el foco en sus efectos sobre el sueño, la salud física, la salud mental, el rendimiento cognitivo y la vida social y familiar.
Fatiga, SMS y seguridad operacional en aviación
Durante la inauguración, Montserrat Mestres, directora de AESA, subrayó que en aviación hay numerosos profesionales sujetos a turnos y que la gestión de la fatiga es un “elemento crítico del sistema” con relación directa con la seguridad operacional. En términos aeronáuticos, la cuestión conecta con los sistemas de gestión de la seguridad operacional, SMS por sus siglas en inglés (Safety Management System), y con los sistemas de gestión del riesgo de fatiga, FRMS por sus siglas en inglés (Fatigue Risk Management System).
El marco europeo ya contempla esta materia en el ámbito del control del tránsito aéreo, ATC por sus siglas en inglés (Air Traffic Control). Las regulaciones de la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea, EASA, para la gestión del tránsito aéreo y servicios de navegación aérea, ATM/ANS por sus siglas en inglés (Air Traffic Management/Air Navigation Services), consolidan el Reglamento de Ejecución (UE) 2017/373 y sus modificaciones.
La guía AMC/GM asociada al Reglamento (UE) 2017/373 indica que la política de gestión de fatiga de los proveedores de control aéreo debe monitorizar y gestionar la fatiga de forma proactiva, permitir reportes, considerar la fatiga en investigaciones de sucesos y definir procedimientos para identificar su efecto sobre la seguridad.
“Trastorno por trabajo a turnos” y riesgo sanitario
Diego García-Borreguero, director del Instituto de Investigaciones del Sueño, afirmó en la jornada que el “trastorno por trabajo a turnos” es una realidad con evidencias científicas, definida oficialmente y susceptible de ser considerada enfermedad profesional. Según explicó, dormir en un contexto fisiológico inadecuado produce un sueño de peor calidad, menos profundo y con más despertares, lo que reduce la recuperación cerebral y puede aumentar la propensión al error en el desempeño profesional.
El especialista sostuvo que “el índice de morbilidad de un trabajador a turnos a los 50 años es el mismo que el de otro trabajador sin turnos de 65 años”, y vinculó la turnicidad con mayor probabilidad de deterioro cognitivo, hipertensión arterial, enfermedad coronaria, ictus isquémico y determinados tipos de cáncer. Estas cifras fueron expuestas por el ponente durante el encuentro; la nota difundida no incluye el detalle metodológico de los estudios concretos en los que se basan.
Juan Francisco Díaz-Morales, catedrático de Psicología Diferencial de la Universidad Complutense de Madrid, añadió que la fatiga y la desincronización circadiana afectan al sistema cognitivo, físico y afectivo, así como a la calidad del rendimiento. También advirtió de que la somnolencia puede normalizarse hasta generar una falsa autoconfianza operativa.
El deterioro cognitivo y el paralelismo con el alcohol
Ángel González, subdirector del Departamento Técnico de Sepla, señaló que permanecer 17 horas despierto puede generar un deterioro cognitivo equivalente al asociado a un 0,05% de alcohol en sangre. La comparación coincide con el artículo científico de Drew Dawson y Kathryn Reid publicado en Nature, que relacionó fatiga, alcohol y deterioro del rendimiento psicomotor.
González defendió que la gestión del riesgo de fatiga exige responsabilidad compartida entre reguladores, compañías y profesionales. También reclamó una cultura de seguridad positiva que permita a los pilotos reportar fatiga sin temor a represalias, al considerar esos reportes información valiosa para las aerolíneas. Según la intervención citada por la nota de prensa de Sepla, una encuesta de Baines Simmons de 2023 apuntaba a que solo el 8,5% de los pilotos españoles confía en el sistema de reporte de su aerolínea.
Una agenda pendiente para prevención, datos y cultura justa
La jornada concluyó con un llamamiento a reforzar la prevención de riesgos laborales, la investigación y la colaboración entre administraciones públicas, empresas y organizaciones profesionales. Para sectores de alta criticidad, la discusión no se limita a reducir molestias asociadas a los turnos: afecta a cuadrantes, descansos, vigilancia de la fatiga, reporte no punitivo, formación en factores humanos y análisis de sucesos.
La primera edición deja constituida una alianza intersectorial entre organizaciones de aviación, ferrocarril, marina mercante, seguridad pública y medicina. Su reto será transformar el diagnóstico en medidas verificables: indicadores, protocolos de reporte, estudios longitudinales, recomendaciones de diseño de turnos y, en su caso, propuestas regulatorias basadas en evidencia.






