Np, SLTA.- Pegasus Aviación, conocida anteriormente como FAASA, atraviesa un periodo complicado tras recibir una sanción de nueve meses por parte de la Audiencia Nacional que le impide contratar con administraciones públicas.
A este desafío se suman dos juicios programados para el 1 y 8 de abril, promovidos por el Sindicato Libre de Trabajadores Aéreos (SLTA), que señala posibles irregularidades en la negociación de condiciones económicas sin la participación del Comité de Empresa ni de los sindicatos representativos.
La situación se ve agravada por la pausa en las negociaciones de un nuevo acuerdo económico con las tripulaciones, esenciales para la campaña de incendios 2025.
Desde la empresa indican que prefieren esperar las decisiones judiciales antes de avanzar, lo que genera cierta incertidumbre en el colectivo y podría complicar la incorporación de nuevos pilotos. Las tripulaciones han presentado 42 propuestas para mejorar sus condiciones y equipararlas a las de otros grupos, pero en febrero de 2025 la compañía las derivó al ámbito sectorial o las declinó.
«Otros colectivos ya han cerrado acuerdos, pero nosotros seguimos a la espera«, expresan desde el SLTA, destacando que los salarios de los pilotos no han seguido el ritmo de la inflación. «Con un IPC que ha subido un 38 %, hoy ganamos menos que hace años«, añaden. Entre sus peticiones están una actualización salarial ligada al IPC, el retorno del complemento por experiencia de vuelo y la revisión de un complemento del Ministerio de Transición Ecológica, suspendido en 2020.
Aunque Pegasus ha incrementado su negocio un 34 % en los últimos tres años, ahora se enfrentan a retos de imagen y gestión interna. Desde el SLTA confían en encontrar soluciones: «Queremos dialogar y usar las vías legales para avanzar hacia acuerdos justos«, aseguran, tras una mediación fallida en el SIMA en septiembre de 2024.






