Aviación Digital, Sp.- El acceso al mercado chino vuelve a convertirse en una variable crítica para la aviación comercial. Según Bloomberg News, citado por Reuters y The Edge, Pekín habría ralentizado durante meses aprobaciones finales de aeronaves Airbus como señal de presión ante el ritmo de validación europea del COMAC C919.
Una disputa regulatoria con impacto industrial
La información atribuye el bloqueo a la Civil Aviation Administration of China (CAAC, Administración de Aviación Civil de China), aunque Reuters precisó que no pudo verificar de forma independiente el reporte original y que Airbus, CAAC y COMAC no respondieron de inmediato a sus solicitudes de comentario.
El trasfondo es la certificación europea del COMAC C919, el avión chino de pasillo único diseñado para competir en el segmento del Airbus A320 y el Boeing 737. La European Union Aviation Safety Agency (EASA, Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea) declaró que la validación del C919 avanza con cooperación de COMAC y CAAC, pero sin ofrecer un calendario de finalización.
Las entregas muestran la magnitud del frenazo
El efecto más visible aparece en las cifras de entregas. Según The Edge, con datos compilados por Cirium, Airbus entregó solo 16 aviones a aerolíneas chinas en los cinco primeros meses de 2026, frente a 47 unidades en el mismo periodo de 2025. La misma información señala que el fabricante europeo sufrió en el primer trimestre su menor volumen de entregas comerciales desde 2009, parcialmente por una cuestión “administrativa” que retuvo casi 20 aviones destinados a China.
Airbus, por su parte, informó oficialmente que en abril de 2026 entregó 67 aeronaves a 39 clientes y acumulaba 181 entregas en el año hasta el cierre de abril. Esas cifras globales no desglosan por país en la página consultada, pero sí confirman que el ritmo anual seguía bajo presión en un ejercicio clave para sostener la rampa industrial.
El consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, había descrito previamente el problema como un asunto administrativo ya resuelto y anticipó que los aviones retenidos serían enviados durante el segundo trimestre. El director financiero, Thomas Toepfer, dijo que Airbus había acumulado alrededor de 5.000 millones de euros de inventario en el trimestre, con el parón de entregas a China como principal factor.
El C919, pieza central del pulso con Europa
El C919 recibió el certificado de tipo de la CAAC el 29 de septiembre de 2022 y entró en servicio comercial en China en 2023. COMAC presenta el modelo como un avión de pasillo único con hasta 192 asientos, orientado al mayor segmento del mercado mundial de aeronaves comerciales.
La validación europea, sin embargo, es un proceso más exigente y largo que una simple aceptación documental. EASA confirmó en enero de 2026 que había realizado vuelos de prueba del C919 en Shanghái como parte de sus “actividades de validación”. Esa autorización sería necesaria para que compañías europeas y otros operadores occidentales pudieran incorporar aviones COMAC.
Florian Guillermet, director ejecutivo de EASA, afirmó en abril de 2025 que la certificación europea del C919 requeriría entre tres y seis años, descartando la aprobación en 2025. También explicó que el proceso incluye la validación del diseño, componentes y vuelos de prueba.
Riesgo para Airbus en su mercado más sensible
La lectura industrial es clara: China es un mercado esencial para Airbus y, al mismo tiempo, el principal escaparate operativo del C919. Si las demoras regulatorias chinas se mantienen o reaparecen, el impacto puede sentirse en caja, inventario, planificación de entregas y asignación de slots industriales.
Para Airbus, el riesgo no está solo en entregar menos aviones en un trimestre. También está en la previsibilidad: una aeronave fabricada, aceptada técnicamente y pendiente de una autorización administrativa final genera capital inmovilizado, presión sobre inventarios y posibles reajustes en centros de entrega, financiación y soporte posventa.
Para COMAC, en cambio, la certificación EASA sería una palanca reputacional. Aunque el C919 ya vuela en China, la validación europea elevaría su credibilidad en mercados que suelen apoyarse en grandes autoridades como EASA o la Federal Aviation Administration (FAA, Administración Federal de Aviación de Estados Unidos). No obstante, acelerar políticamente un proceso de certificación sería incompatible con la lógica técnica de seguridad operacional que rige la validación de un nuevo tipo de aeronave.






