Aviación Digital, Sp.- La guerra del combustible se ha convertido en algo más que una presión de costes para las aerolíneas europeas: también está sirviendo para medir quién puede crecer donde otros se repliegan. En ese tablero, Ryanair ha señalado públicamente a Wizz Air, pero la compañía húngara responde que la advertencia es falsa y mantiene su apuesta por ampliar capacidad.
De la advertencia financiera al pulso competitivo
Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, elevó el tono al advertir de que “dos o tres” aerolíneas europeas podrían quebrar en octubre o noviembre si el petróleo se mantiene en torno a 150 dólares por barril. Según declaraciones recogidas por Il Sole 24 Ore y reproducidas por TheStreet, O’Leary citó expresamente a Wizz Air y airBaltic, y aseguró que la crisis ya habría supuesto 50 millones de dólares adicionales en combustible para Ryanair solo en abril, con un posible impacto anual de 600 millones si los precios se mantienen.
La respuesta de Wizz Air fue inmediata. Un portavoz de la compañía calificó las declaraciones de O’Leary como “flatly untrue and false”, es decir, rotundamente falsas, y defendió que la aerolínea mantiene un balance sólido, liquidez sustancial y financiación de aeronaves con 18 meses de antelación. La aerolínea también subrayó que una parte relevante de su flota pertenece a la familia Airbus A320neo, con menor consumo unitario frente a generaciones anteriores.
Wizz Air niega la crisis y defiende su cobertura de combustible
El punto técnico central está en las coberturas de combustible, clave para las aerolíneas de bajo coste porque el queroseno es uno de sus mayores costes operativos (mas o menos un 30% de los costes). Reuters informó el 27 de abril de 2026 de que Wizz Air está cubierta en un 70% para sus necesidades de combustible del verano, y que prevé recibir 35 nuevos aviones Airbus durante 2026. Su consejero delegado, József Váradi, sostuvo además que no espera que la aerolínea se quede sin combustible en las próximas semanas.
¿Teme Ryanair a Wizz Air o está presionando al mercado?
La lectura más mediática es evidente: Ryanair no solo advierte sobre el combustible, también señala a un rival que puede aprovechar los huecos que la irlandesa está dejando en aeropuertos donde considera que las tasas son excesivas. En España, Ryanair confirmó el recorte de 1,2 millones de asientos en aeropuertos regionales para el verano de 2026, dentro de una disputa con Aena por las tarifas aeroportuarias. La compañía ha denunciado que los aeropuertos regionales españoles han perdido competitividad, mientras mantiene plana su capacidad total en España y redirige crecimiento hacia mercados como Marruecos e Italia.
El mismo patrón se observa en otros mercados europeos. En Alemania, Ryanair anunció el cierre de su base en Berlín y la reducción a la mitad de su programación de invierno en la capital, alegando tasas aéreas y costes aeroportuarios elevados. La decisión implica trasladar siete aeronaves a otros centros y reducir los pasajeros anuales en Berlín de 4,5 millones a 2,2 millones.
En ese contexto, Wizz Air aparece como una competidora dispuesta a moverse donde Ryanair reduce exposición. En España, Wizz Air se ofreció para cubrir parte del espacio dejado por Ryanair en Jerez, tras la salida de la irlandesa por su disputa con Aena. La compañía húngara reconoció que la retirada de Ryanair abría una “oportunidad”, aunque negó que su expansión dependiera exclusivamente de esa circunstancia.
El combustible favorece a quien tenga balance, coberturas y flexibilidad
Los analistas no descartan que Wizz Air sea más vulnerable que Ryanair ante un escenario prolongado de combustible caro. Morningstar sitúa a Ryanair entre las aerolíneas mejor posicionadas por su cobertura de combustible, con alrededor del 80% de sus necesidades de 2026 cubiertas, mientras identifica a Wizz Air como una de las más expuestas por tener un 55% cubierto para el año. También considera a Ryanair e IAG mejor preparadas para absorber shocks de energía y ganar cuota si sus rivales más débiles suben tarifas.
Lo cierto es que hay una gran disparidad de estrategias de cobertura en el sector. En el caso de Ryanair, la aerolínea había bloqueado cerca del 80% de sus necesidades de combustible para el ejercicio siguiente con base en un precio del crudo de 67 dólares por barril; Wizz Air, por su parte, había declarado coberturas del 83% para el ejercicio hasta marzo de 2026 y del 55% para el ejercicio hasta 2027.
La diferencia no es menor: en una aerolínea de bajo coste, la ventaja no se limita al precio del billete, sino al control de costes unitarios, utilización de flota, densidad de cabina, costes aeroportuarios y capacidad de reasignar aviones con rapidez. Ryanair sigue teniendo una posición financiera y de escala difícil de igualar, pero Wizz Air puede capitalizar ciertos repliegues si dispone de aeronaves, slots y rutas con demanda suficiente.






