Salarios de miseria: Pilotos helicópteros incendios

Rotatory Man

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Madrid, SP.- Hemos querido recopilar datos hasta presentar a nuestros lectores algo que es un clamor entre los pilotos españoles de helicóptero de Extinción de Incendios o LCI. Hablamos de los “Salarios de Miseria” de nuestros pilotos de extinción de incendios forestales. Aunque la massmedia lo desconozca, pilotar un helicóptero es, junto con hacerlo en un caza, lo que requiere de unas habilidades específicas más exigentes, y entrenadas, que sitúan a estos profesionales en lo más alto del escalafón técnico del arte del pilotaje.

Si a esto añadimos que en la extinción de incendios (LCI-Lucha Contra Incendios), esta operación requiere exponencialmente unas destrezas, habilidades, experiencia y entrenamientos por encima de lo que supone pilotar cualquier otra aeronave-por ejemplo las comerciales- en la aviación civil.

Pensaremos que lógicamente la contrapartida salarial irá acorde con todo lo anterior, y también con la alta cifra de siniestralidad (riesgo) que según algunos estudios multiplica por 80 la de los mineros en nuestro país.

Si a esto añadimos el “silencio radio” que en dos recientes circulares del británico, y mayor operador de helicópteros en España, Babcock MCS, impone a los profesionales en cuanto a sus declaraciones a los medios, vemos cómo una tormenta perfecta silenciosa se cierne poco a poco, campaña a campaña, entorno a este sector crítico (incendios, SAR, HEMS…) con incendios ya catalogados como GIF-Grandes Incendios Forestales (nueva generación de incendios forestales) sin que esta empresa puramente financiera o mercantilista, que no aeronáutica, deje de atenazar a las instituciones que contratan sus servicios (Estado, Comunidades Autónomas, etc…), ya que se trata de la más importante en España que cubre estos servicios y si esta estornuda todo el sistema de extinción desde el aire en nuestro país se costiparía o lo que es peor aún, resultaría calcinado. El Estado y las Comunidades Autónomas (que tienen esta competencia) están en sus manos. Tal como suena.

Imaginan una nómina para un comandante de helicóptero, con miles de horas de experiencia en LCI (Lucha Contra Incendios) que no llegue a los 4 dígitos y se sitúe por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que en España precisamente hoy se ajustaba al entorno de los 753,90€ para 2018. Esto sucede hoy en España, y no en un pequeño operador, sino en el más grande de todos los que en nuestro país cubren estos servicios públicos esenciales. Esto es preocupante realmente, y nos consta preocupa algunos de los responsables de incendios del Estado y de las Comunidades Autónomas. O debería hacerlo al menos.

Pero el “choteo” de la empresa, según sienten estos profesionales, con los que hemos podido hablar, pese a la “Ley de Silencio” impuesta recientemente, parece no tener límite.

Recibir una nómina por debajo incluso del Salario Mínimo Interprofesional, después de haber invertido entre 70.000/100.000€ en obtener una Licencia de Piloto de Helicóptero, y especializarse, por ejemplo, en Lucha Contra Incendios, y después recibir la felicitación de la propia empresa por la Campaña de Incendios 2017, tras haber intervenido estos profesionales (junto a bomberos forestales, técnicos, etc…)  en 820 incendios, volado 8.000 horas y operar 70 helicópteros y 5 aviones en 14 Comunidades, en la Campaña 2017, como reconoce la propia compañía a través de su CEO, o el reconocimiento social y empresarial, para ver en tú nómina finalmente los 3 dígitos de miseria, por debajo del SMI (4 ven los pilotos y copilotos durante los 4 meses de la Campaña, en los mejores casos con un “3” delante de los tres ceros), ha exasperado ya los ánimos seriamente en este colectivo. El agradecimiento se manifiesta en algo más que la simple palabra. Y el “humor inglés” quizás en la City esté bien visto, pero aquí ya suena mal todo esto nos señalan.

Eso sí, como si nuestros pilotos, auténticos “Jornaleros del Aire”, lo fueran en un país mucho menos que emergente, ven como para más INRI, la empresa publica un “Concurso de Orden y Limpieza de las Bases de Babcock en España” en el que podrán participar, dotado ¡nada menos! que con 250€, una Cesta y un Diploma para el primer premio. 100€, Cesta de Navidad y Diploma para el segundo, y un simple Diploma “conmemorativo” para el tercero. ¡Como lo han leído!, instando a la participación y además desde el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales de la potente multinacional… Esto les suena ya a pitorreo total.

Tan tremendo es, como el inaceptable agravio comparativo que supone por ejemplo que los emolumentos de los pilotos de helicóptero de Babcock en la Reino de Su Graciosa Majestad (jamás entenderé lo de “Graciosa” y menos lo de Majestad en ese caso), que un piloto de helicópteros en la Gran Bretaña en la misma compañía puede llegar a percibir hasta 10 veces más que lo que percibe un piloto o copiloto español de extinción de incendios si prorrateamos el año completo. Un artículo firmado por algunos sindicatos en el Convenio Colectivo en vigor de la extinta INAER (adquirida por Babcock), hace que si la actividad anual no llega al 85% de la máxima, se pueda llegar a estos salarios de miseria en los meses de inactividad obligada, y esta es una causa raíz de lo que hoy tenemos sin duda, un artículo de un Convenio firmado por alguna organización de los trabajadores del pilotaje.

La consecuencia: Falta de pilotos en España, evidentemente, y peligro para cubrir estos servicios públicos básicos como es la Extinción de Incendios, gracias a estos salarios de miseria que se están atreviendo a pagar en estos momentos, debido a la estacionalidad es cierto, pero sobre todo, debido a la obediencia debida a los accionistas ansiosos de dividendos a costa de cualquier cosa.

Todo esto evidencia, OPINO, que este negocio lo es estrictamente financiero, y el único “servicio” al que autenticamente se deben es al de los accionistas, que vaya a saber Vd. dónde estarán disfrutando de las Fiestas Navideñas con sus dividendos llenos de sangre, sudor y lágrimas de los profesionales que vuelan en condiciones de precariedad laboral total, que apenas, muchas veces ni eso, les permite llegar a final de mes dignamente.

Les terminarán llamando “privilegiados” incluso, por el simple hecho de dedicarse a lo que es su vocación, aunque los tres dígitos de su nómina no soporten semejante crítica ni un instante…

Lo más “gracioso”, por así decirlo, es cuando dentro de la Política de Comunicación Externa de Babcock España que en dos ocasiones ha enviado recientemente circulares a todos sus trabajadores señalan que la relación con los medios “¡Nunca es OFF-the récord!”, y añaden, otro buen consejo, como es cuando señalan que “las opiniones expresadas son mías y no representan en modo alguno el punto de vista de Babcock“.

Efectivamente, todo lo aquí expresado no representa en modo alguno el punto de vista de Babcock, seguro, pero si la opinión, sensación y percepción de lo que se está haciendo con nuestros mejores profesionales es simplemente ¡de vergüenza!

NR: AESA, Agencia Estatal de Seguridad Aérea tiene un rol que jugar en todo este disparate ¿o no? Aquello de los Factores Humanos, etc…

 

 

 

3 Comentarios

  1. Los pilotos que son, el ombligo del mundo??? Que pasa con los cientos de mecanicos que estan igualmente al pie del cañon con unos salarios todavia mas precarios?? Por que nadie los menciona ?? La aviacion es sostenida por por muchos gremios igualmente mal de pagados. Acuerdense de ellos de vez en cuando para variar.

  2. No veo ningún artículo sobre el paso del contrato HEMS a manos del operador Habock, el cual ha conseguido ganar la licitación a base de bajar la oferta y ahora,… Sorpresa!, también les van a bajar el sueldo a los pilotos con respecto a los que trabajaban para el operador anterior. Y luego algún sindicatillo luchando por la subrogación…., pues si que vamos apañados. Saludos…

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