
Tabla referida a España del PRR 2010 de Eurocontrol
La trascendencia de la veracidad o no en la respuesta del Gobierno es realmente importante. Si los datos facilitados por AENA a Eurocontrol para la elaboración del documento son ciertos, cosa fuera de toda duda aparentemente, estaríamos ante un supuesto ilícito como es la falsedad en documento público, en una respuesta del Gobierno, nada menos, a un representante electo. Este supuesto ilícito penal está tipificado en nuestro Código Penal con claridad. Si además se hubiera hecho esto «a sabiendas», se podría incurrir en la prevaricación.
El motivo de esa omisión, falsedad o como se calificara, es evidente. Se trata de una estrategia política. Pondría sobre la mesa que mientras existía toda una campaña desplegada desde las instituciones públicas en 2010, el Ministerio de Fomento, AENA, NAVEGACION AEREA, para doblegar a unos ciudadanos, controladores aéreos en este caso, se estaba produciendo una ratio de incidentes de severidad A en el espacio aéreo español que se saldrían de toda tabla estadística no ya sólo en Europa, sino en el mundo entero. Se estaba poniendo en peligro la seguridad del tráfico aéreo, a sabiendas, puesto que los datos existían, y estaríamos tambien ante algún supuesto de los explicitados en la LSA, Ley de Seguridad Aérea en vigor.
El 8 de julio de 2014, AD publicaba la noticia de la pregunta lanzada por el Senador Narvay Quintero al respecto «Quintero mete del dedo en la llaga de Pastor/Librero por las 47 cuasicolisiones del año 2010«, y en el antetítulo señalábamos que la pregunta del Senador abarcaba de 2010 a 2014.
La respuesta del Gobierno no deja lugar a dudas en que no dice la verdad (¿toda?) según resaltamos en el documento en amarillo:
El Gobierno «marea la perdiz», con lo que se va a hacer a partir de 2015, en cuanto a la estandarización del sistema de clasificación en Europa de los incidentes aéreos, dedicándole el 90% del espacio de la respuesta a esto. De nuevo, y esto es lo grave, se ningunea, «se le hace perder el tiempo» como decía el propio Senador Quintero en un reciente documento de queja, hace escasas fechas, en lugar de responder directamente a la pregunta. Pero en este caso por la trascendencia de esta supuesta ocultación o falsedad en la respuesta en documento oficial público, la línea roja se ha traspasado.
Esta falta de la verdad significa evidentemente que lo que se pretende es ocultar lo realmente sucedido y desconocido por la ciudadanía durante el año 2010. Pero además faltar a la verdad menospreciando como implicitamente sucede,a la representación de la ciudadanía que encarna un Senador, es definitivamente una magnífica contribución al deterioro de las instituciones públicas, como es el Senado, amén de crear una profunda alarma social referida a las garantías de control y corrección de las amenazas para la seguridad aérea en España. Esto demuestra que el ingente número de notificaciones de los controladores aéreos durante 2010, que en numerosas ocasiones nos han indicado se «guardaban en un cajón», tienen visos de ser verosímiles, y quizás nos estemos quedando cortos.
La consecuencia directa debe ser el desmantelamiento de toda la cadena de información falsa que ha inducido a esta respuesta faltando a la verdad del Gobierno. Hay responsables directos. Es decir, desde el Ministerio de FOMENTO, a todos los organismos que pudieran indirectamente estar implicados en la falsedad de la respuesta en su caso: AESA, AENA, ENAIRE, etc… así como los organismos de los que éstas dependen jerarquicamente, la Secretaría General de Transportes. La Ministra es la máxima responsable en todo caso.
Y si vamos más al fondo, ya va siendo hora de que el Senado, como Institución, ampare los desprecios que este Senador está sufriendo cada vez que interpela al Gobierno. Esto sí deteriora la imagen de la Institución, y hace sospechar al contribuyente que algo se le está ocultando, muy alejado del cacareo actual de la Transparencia.











