
Al parecer los abusos tuvieron lugar en escuelas, orfanatos y hoteles de Uganda, Tanzania y Kenia.
El piloto Simon Wood (54 años), supuesto autor de los abusos, se suicidó en agosto de 2013 después de que fuera acusado en la corte de Londres por otro caso de abusos en Reino Unido.
El bufete ‘Leigh Day’, representante de las 38 niñas africanas, ha negociado durante todo este tiempo con la aerolínea con el argumento de que la compañía tenía «cierta responsabilidad» al cometerse los hechos durante sus escalas.
La demanda se centró en si BA podría ser considerada responsable de las acciones del piloto mientras trabajaba para la aerolínea.
«Durante tres años hemos estado luchando por la compensación de estas chicas jóvenes, cuyas infancias fueron destruidas por el abuso sexual al que fueron sometidas por por Simon Wood, un piloto de British Airways«, ha afirmado el portavoz del bufete, Nichola Marshall.






